Con el corazón lleno y la misión cumplida: Álamo se despidió de la Policía tras más de tres décadas de entrega
Después de más de 30 años en la Policía de San Juan, la comisario general Cintia Álamo dejó su cargo emocionada, acompañada por su familia y con la misma convicción de siempre: servir y ayudar desde donde le toque estar.
En la mañana de este miércoles, en el Patio de Armas de la Dirección de Instrucción y Formación Policial D6, asumió el nuevo subjefe de la Policía de San Juan, Marcelo Germán Videla, y también se despidió del cargo la comisario general Cintia Álamo. La jornada tuvo de todo: protocolo, emociones a flor de piel y una despedida cargada de historia.
Acompañada por su familia, la uniformada que hizo historia dentro de la fuerza sanjuanina se mostró conmovida y orgullosa por el camino recorrido. "Es muy emocionante, dejar muchos años de servicio aquí. Ver a mi madre me emociona más. Estoy tranquila de dar todo por la institución. Desde los 17 años estoy acá, pasaron más de 30 años que estuve en los patios de esta Escuela de Policía y creo que hemos hecho un gran aporte. Estamos para servir", expresó a TELESOL.
Consultada sobre lo que sintió al dejar la fuerza, Álamo miró para atrás y habló del esfuerzo de toda una vida. "No ha sido fácil. Desde los 8 años tengo conciencia de lo que es el trabajo, el esfuerzo. Hoy miro para atrás y estoy orgullosa de ver a esa niña, a esa mujer. Tengo muchas energías y ganas de aportar desde donde esté", aseguró.
En ese mismo tono, dejó una frase que resume su paso por la institución: "Estamos para servir y ayudar. Una jerarquía no cambia la esencia de una persona". También remarcó que cada etapa le dejó aprendizajes y experiencia, y que su compromiso con la gente sigue intacto.
Antes de cerrar, la comisario general agradeció con emoción el respaldo de su familia, a la que definió como su sostén en todo este recorrido. "Tengo 4 hijas, 2 nietos, otro en camino, madre, hermanas, sanas, que me dieron fortaleza para ser lo que soy. Mis hijas están orgullosas de mi y yo de ellas", contó. Y dejó en claro que su vocación no se jubila: "Voy a ayudar desde el lugar donde me toque estar y si es desde mi casa también lo voy a hacer".