Tensión en tribunales: un interno intentó atacar a un fiscal y ahora suma otra condena
El hecho ocurrió en tribunales y fue frenado a tiempo por la Policía. El imputado ya arrastraba una pena previa y ahora deberá cumplir 12 años de prisión.
Un episodio de altísima tensión sacudió una sala de audiencias y terminó con una nueva condena para el interno que intentó agredir al fiscal José Plaza. Tras el incidente, la Justicia le agregó seis meses de prisión y la pena total quedó en 12 años de cárcel.
El hecho ocurrió el 5 de marzo, durante una audiencia en la que el fiscal intervenía en una causa contra el propio imputado, que ya estaba siendo investigado por haber agredido antes a un agente del Servicio Penitenciario. En diálogo con Radio Mil20, Plaza explicó que el acusado ya tenía una condena de 11 años y 6 meses por distintos delitos.
Según detalló el fiscal, el interno había sido citado en dos oportunidades anteriores, pero se negó a presentarse. En esta tercera convocatoria finalmente asistió, y la audiencia venía desarrollándose con normalidad hasta que la defensa pidió su traslado a un pabellón de sanidad por presuntos problemas de adicción.
Plaza se opuso al planteo por falta de fundamentos y el juez marcó que ese pedido debía tramitarse por la vía correspondiente. Ahí fue cuando el imputado se ofuscó e intentó abalanzarse sobre el fiscal. El ataque no llegó a concretarse gracias al rápido accionar del personal policial que estaba en la sala.
Pero el asunto no terminó ahí. Una vez reducido, el interno siguió con su conducta violenta y comenzó a golpear un monitor dentro de la sala de audiencias, hasta destruirlo. Por ese episodio fue imputado por daño agravado, al tratarse de un bien público.
En un primer momento se le ofreció un juicio abreviado con una pena menor, pero el acusado lo rechazó. Finalmente, este lunes se resolvió su situación judicial: a la condena que ya tenía se le sumaron 6 meses más, por lo que deberá cumplir 12 años de prisión.
El caso generó un fuerte impacto por la gravedad de lo ocurrido en un ámbito judicial, donde este tipo de escenas no son nada comunes, y volvió a poner sobre la mesa la discusión por la seguridad en las audiencias.