Quinoa sanjuanina: semillas de Calingasta viajarán 9 meses al espacio para ser estudiadas
Buscan analizar cómo resiste el cultivo a condiciones extremas y qué puede aportar a la alimentación del futuro.
La quinoa, uno de los cultivos más resistentes y nutritivos, vuelve a quedar en el centro de la escena, pero esta vez por una movida que parece sacada de película: semillas desarrolladas en San Juan serán enviadas al espacio en una misión internacional para estudiar cómo se comportan en condiciones extremas.
Así lo confirmó Lucas Guillén, jefe de la Agencia de Extensión Rural Calingasta del INTA, en una entrevista con Radio Mil 20. Allí contó que el organismo viene trabajando hace más de una década con este cultivo. "Desde el INTA San Juan ya hace poco más de 10 años que venimos trabajando con la quinoa, inicialmente como una propuesta de diversificación productiva frente a la crisis de los cultivos tradicionales", explicó.
Guillén remarcó que la quinoa no solo aparece como una alternativa productiva, sino también como una herramienta clave frente al cambio climático y la crisis hídrica que atraviesa la provincia. Es un cultivo que se banca suelos salinos, altas temperaturas y, encima, necesita mucha menos agua que otras producciones. "Puede crecer con mucha menos agua que, por ejemplo, un tomate para industria, lo que es una gran ventaja en el contexto actual", señaló.
El dato más llamativo de la iniciativa está en el envío de las semillas al espacio. Según detalló el especialista, las semillas de quinoa sanjuanina ya fueron mandadas a Hungría, donde se prepararon en cápsulas especiales para luego ser embarcadas en una nave de SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk. El lanzamiento está previsto desde California.
Durante la misión, las semillas orbitarán la Tierra durante nueve meses, un lapso que simula el tiempo que demandaría un viaje hacia Marte. En ese recorrido estarán expuestas a radiación y a condiciones extremas del espacio. "Después de ese tiempo, regresarán a la Tierra y vamos a estudiar si hubo cambios en su comportamiento, tanto a nivel fisiológico como genético", explicó Guillén.
Si bien ya hubo antecedentes de semillas sometidas a pruebas parecidas en laboratorio —incluso a temperaturas extremas de hasta -200°C—, esta será una de las primeras experiencias reales de este tipo en el país. La idea de fondo es entender cómo responde el material biológico en viajes prolongados y qué posibilidades abre eso para la producción de alimentos en futuras misiones tripuladas o incluso en otros planetas.
"Hoy se está investigando si en el futuro se podría cultivar en el espacio o durante viajes largos, como una misión a Marte", indicó Guillén. Mientras tanto, desde San Juan, el INTA sigue aportando ciencia, producción y desarrollo local con variedades como la quinoa Morrillos INTA, en una apuesta que mezcla campo, investigación y exploración espacial.