Motosierra en la asistencia: se despiden de "Volver al Trabajo" y crece la incertidumbre con los vouchers en San Juan
Desde abril, miles de beneficiarios dejarán de recibir el ingreso mensual y serán reemplazados por vouchers de capacitación. En San Juan, la medida prende alarmas por su aplicación y alcance.
A partir de abril, el Gobierno nacional pegará un fuerte tijeretazo al sistema de contención social con la eliminación definitiva del programa "Volver al Trabajo". Cerca de 900 mil personas perderán ese ingreso mensual de $78.000 para pasar a un sistema de vouchers de capacitación que levanta más dudas que certezas.
Desde el Ministerio de Capital Humano dicen que buscan sacar la intermediación y fomentar el empleo genuino, pero la realidad que se esconde detrás es un ajuste que apunta directo a los que menos tienen, justo cuando el mercado laboral formal está cada vez más débil y la economía está de mal en peor.
Esta movida implicaría un "ahorro" fiscal mensual de alrededor de $60.000 millones, pero expertos advierten que el plan original funcionaba como un seguro para miles de familias golpeadas por la falta de trabajo. Sacar esta red en medio de la debacle económica y la inflación que licúa otras ayudas, como la AUH y la Tarjeta Alimentar, solo va a profundizar la crisis social.
El propio oficialismo reconoce que muchos beneficiarios ya laburan en la informalidad para sobrevivir porque los $78.000 no alcanzan para nada. Entonces, los obliga a elegir entre buscar changas o sentarse a hacer un curso, pispeando a empujones para sacar a una gran parte del sistema de asistencia.
Ahora, el esquema propone que los fondos lleguen directamente en vouchers para que cada uno elija dónde capacitarse dentro de una "red federal" del Estado y empresas privadas. Pero hasta ahora nadie dice cómo va a ser la inscripción, ni si habrá vouchers para todos los que están sin trabajo. En San Juan, este cambio prende las alarmas porque puede romper con las estructuras que ya funcionaban.
La provincia llegó a tener cerca de 22.000 planes sociales, muchos manejados por el Ministerio de Desarrollo Humano local, que ya tenía al día las auditorías y un registro de beneficiarios para conectarlos con el sector privado por medio de proyectos locales y nacionales. Pasar ahora a un sistema rígido y homogéneo de vouchers puede desarmar todo lo construido.
Para colmo, los sanjuaninos ya vienen recibiendo recortes: días atrás se anunció la baja de 1.100 beneficiarios en la provincia y el ajuste parece no tener fin.
Las nuevas reglas son durísimas y no se adaptan a la realidad popular: piden al menos un 70% de asistencia para no perder el beneficio y no hay chance de reincorporarse si abandonás el curso. Este esquema punitivo no entiende las dificultades cotidianas que enfrentan las familias, desde el costo del transporte hasta la urgencia de llevar comida a la mesa.
El Gobierno justifica la tijera diciendo que parte de ese dinero se volcará a fortalecer 7.000 escuelas vulnerables bajo el lema "educar para el trabajo" y que mantendrán la ayuda solo para 300.000 personas dentro del programa "Acompañamiento Social". Mientras tanto, la mayoría de quienes se quedan en el camino miran de reojo un futuro lleno de dudas y sin redes claras.
Cuando llegue abril veremos si estos vouchers sirven para mover la pelota y dar una mano real, o si solo son un disfraz elegante para achicar la asistencia y dejar a mucha gente sin brújula ni salida.