El misterio del "embudo" en Zonda: ¿defensa o bomba de tiempo?
Un informe técnico apunta a obras en una finca privada como pieza clave en la inundación que dejó más de 50 familias golpeadas en Zonda.
En enero pasado, un aluvión dejó a más de 50 familias en Zonda sin nada, y ahora sale a la luz un dato que pone a todos a pensar: un paredón artificial en una propiedad de Santa Sylvia Sociedad Anónima, ligada a la familia Eskenazi, podría haber sido la chispa del desastre.
El programa ADN de Telesol no se quedó con los manos cruzadas y se metió en el terreno. Allí descubrieron dos canales que canalizan agua del río Blanco, con menos de 20 metros de ancho, banca compactada y terraplenes que hacen la vista gorda a las riberas naturales.
Esto no es joda. Un grupo de científicos, Gabriela Lara, Laura Perucca y Martín Rothis, puso la lupa en la cuenca del río de La Ciénaga y dijo claras las cosas: el terreno largo, sumado a una movida tectónica que nunca duerme, genera una concentración veloz de agua que puede arrasar con todo. Y no es la primera vez, recordemos el 2007, cuando ya se visibilizaba la fragilidad del Valle de Zonda.
Para coronar, la divulgadora Sofía Liz Llopis disparó que esa cuenca activo un "embudo" gracias a ese paredón hecho por mano humana. "La reducción del cauce a menos de 20 metros es el resultado de una presa artificial y de canalizaciones precarias", sentenció, vinculando estas estructuras al intento de cuidar cultivos aguas abajo.
Claro que no todo es culpa de la intervención, porque la lluvia fue en serio y eso suma. Pero ojo que en 2011, bajo el expediente 506-01828-S del 2008, Valeria y Ezequiel Eskenazi recibieron luz verde para explotar la finca donde se hicieron estas obras.
Así, Zonda no solo quedó empapado de agua, sino también de interrogantes: la planificación, el control estatal y el riesgo de jugar con la naturaleza están más en jaque que nunca. Una postal que avisa y no perdona, especialmente en zonas de montaña donde el equilibrio es una danza fina.