¡Cuidado con los alacranes en San Juan! Las picaduras suben en verano y llaman a no bajar la guardia
Desde Zoonosis del Ministerio de Salud alertan que los accidentes con escorpiones crecen con el calor y piden reforzar las medidas en casa para evitar sorpresas desagradables.
Cuando alguien sufre la picadura de un alacrán en San Juan, se activa una movida seria en el sector salud para estar encima de la situación. Verónica Pérez, jefa de la Sección Zoonosis del Ministerio de Salud, contó el trámite que sigue cada caso: "Cuando la persona llega a un hospital, se considera una urgencia, se completa una ficha médica y después se manda a Epidemiología y Zoonosis". Así, todo queda registrado y se lleva un control nacional de las picaduras y el uso del suero antiveneno.
Si pensás que esto es cosa de poco, te aclaramos que el sistema es muy riguroso: enfermeros llenan el formulario, notifican el incidente, y farmacia repone el antídoto en tiempo récord, casi al otro día, para estar listos para la próxima emergencia. Según los registros, los episodios con alacranes empiezan a copar la escena desde septiembre, cuando ellos encuentran un buffet de cucarachas y grillos para manduquear. Esta movida dura toda la temporada estival y solo baja cuando el otoño baja los grados y la humedad se va.
Si de barrios hablamos, los que se llevan la peor parte son Caucete, Capital, Chimbas y Santa Lucía. Pero ojo, que estos bichos se las rebuscan y ya se los ve hasta en lugares antes libres de ellos, como Albardón. Por eso, en el Ministerio de Salud no se andan con vueltas y piden poner manos a la obra en la casa: controlar cucarachas y grillos, tapar bien las rejillas y resumideros – que son puertas de entrada para los alacranes desde cloacas o pozos –, y no amontonar basura.
No te olvides de chequeá cajones, ropas, camas y esos rincones que estos escurridizos aprovechan para esconderse durante el día. Si alguno de estos visitantes indeseados aparece en tu hogar, la idea es agarrarlo con cuidado, ponerlo en un frasco y llevarlo al tercer piso del Centro Cívico, donde está la Sección Zoonosis, o directamente a un centro de salud para que lo identifiquen. ¡Así todos ayudamos a mantener a raya a estos bichos y cuidamos a la familia!