Argentina en la mira mundial: San Juan, Salta, Catamarca y Mendoza, el combo minero que puede cambiar todo
San Juan, Salta, Catamarca y Mendoza forman el corazón minero que promete catapultar la economía nacional. Con sus yacimientos de cobre, litio y oro, estas provincias concentran la mayoría de los 180 proyectos mineros del país y apuntan a inversiones que pueden definir el futuro energético global.
La minería argentina está en un momento clave, donde cada movimiento puede ser el que marque un antes y un después en nuestra economía. Según la Secretaría de Minería de la Nación, hay 180 proyectos mineros en marcha en el país, y las provincias de San Juan, Salta, Catamarca y Mendoza son las protagonistas que se llevan todas las miradas gracias al tesoro que esconden en cobre, litio y oro.
Arrancando por San Juan, la provincia brilla con 30 proyectos entre metales básicos y preciosos. Cobre a full: 15 emprendimientos, con Josémaría a la cabeza, que ya mueve millones, con un CapEx de más de 4 mil millones de dólares y una vida útil de casi dos décadas. Completan la escena El Pachón, todavía en la etapa de factibilidad con Glencore de piloto, y Los Azules que viene con evaluaciones económicas preliminares prometedoras. En oro, San Juan no se queda atrás con 14 proyectos avanzados en exploración como Taguas y Lama. Incluso tiene su joyita en plata, El Fierro, marcando que el abanico minero en esta provincia es más amplio y variado de lo que muchos sospechan.
La reina del litio es Salta, con nada menos que 34 proyectos circulando. En el corazón del famoso "Triángulo del Litio", despuntó con la planta Centenario-Ratones, que arrancó motores en julio de 2024 y busca producir 24 mil toneladas de litio anual para darle batalla al mundo. Mariana está en plena construcción y una serie de emprendimientos como Pastos Grandes y Salar del Rincón avanzan para dar que hablar. Además, también juega fuerte con cobre y plata, con proyectos que se mueven en distintas etapas de desarrollo.
Catamarca no se queda atrás con 22 proyectos que van a paso firme. Tiene tres minas de litio en construcción, entre ellas Sal de Oro y Sal de Vida, esta última con una producción proyectada para dar pelea de 45 mil toneladas de litio durante más de 30 años. En cobre, el MARA se presenta como un gigante en factibilidad con una inversión millonaria y una producción esperada que alimenta las esperanzas mineras. Sin perder de vista el oro, con proyectos para nada despreciables en exploración avanzada.
Por último, Mendoza se despierta y quiere entrar en escena con dos proyectos principales. San Jorge se perfila como un pórfido que promete cobre y oro con buena producción y años de vida por delante. También apunta a recursos como hierro y potasio, aunque con un portafolio más modesto, no deja de ser un actor importante bajo regulaciones firmes.
En total, la gruesa apuesta sobre estos cuatro territorios suma inversiones colosales: 16,7 billones de dólares en cobre y más de 8 mil millones en litio, con la capacidad de producción que podría cambiar el juego y posicionar a Argentina como un proveedor de confianza en el mundo mineral y energético. Así es la historia de un país que, con la tierra en la mano, tiene la chance de escribir un capítulo brillante en la minería global.