Un gendarme no sólo cuidaba, también pegaba: fue condenado por golpear a dos pibes que quería adoptar
Mauricio Sebastián Díaz reconoció que le puso la mano a dos chicos que estaba a punto de adoptar y recibió un año de prisión en suspenso. Su pareja ya había sido sentenciada por lo mismo en febrero.
En una jornada judicial que sacudió a la comunidad, Mauricio Sebastián Díaz, gendarme y futuro papá adoptivo, admitió en un juicio abreviado que fue responsable de los golpes a dos nenes que estaba apurado por llevar a casa. El fiscal Leonardo Arancibia estuvo detrás de la investigación y no dejó pasar ni una.
Como resultado de este acuerdo judicial, Díaz quedó con una condena de un año de prisión en suspenso, la misma que ya había caído a su pareja, sentenciada en febrero por la misma historia de violencia contra los pibes. La pareja, que estaba en pleno proceso de adopción, terminó envuelta en un escándalo que llevó la causa a los estrados judiciales y generó una ola de indignación en el barrio y más allá.