Se enfrió a fondo el mercado de autos usados: cayó casi un 13% en febrero
Con poco más de 130 mil transferencias, las operaciones de autos usados bajaron un 12,6% respecto al año pasado, según la Cámara del Comercio Automotor. El acumulado del bimestre también muestra una merma significativa.
El ruedo de los autos usados amaneció frío este comienzo de año. Según los datos fresquitos que tiró la Cámara del Comercio Automotor (CCA), en febrero se concretaron apenas 130.229 transferencias, marcando una baja del 12,60% frente al mismo mes de 2025, cuando la movida había alcanzado 149.004 operaciones.
El bajón es aún más notorio si se lo compara con enero de este año, que arrancó con 153.070 vehículos negociados. Ahí la caída le pegó con todo y llegó a un 14,92%. Sumando enero y febrero, el primer bimestre cerró con 283.299 autos usados transferidos, quedando un 11,20% por debajo respecto a los 319.040 del año pasado.
Alejandro Lamas, secretario de la CCA, aclaró que "febrero suele ser estacionalmente débil", pero remarcó que esta vez la caída se sintió en todo el país, incluso donde antes la rueda giraba más rápido. Además, señaló que la comparación con un 2025 excepcionalmente activo también achica los números de este año y destacó que "una oferta de financiación más competitiva podría reactivar la demanda".
¿Qué modelos lideraron las ventas en este febrero golpeado? El podio quedó así: VW Gol y Trend con 7.311 unidades, la imponente Toyota Hilux con 5.078, y en tercer lugar los clásicos Chevrolet Corsa y Classic con 3.703. Un poco más atrás se pusieron a la saga el VW Amarok con 3.507, la Ford Ranger con 3.502 y la Ford EcoSport con 2.856 unidades vendidas.
En la geografía provincial, los mayores tropezones porcentuales entre enero y febrero frente al año pasado se vieron en Misiones (-21,35%), La Rioja (-19,53%), Santa Cruz (-17,79%), Formosa (-17,74%) y Salta (-17,55%). No quedaron muy atrás Chubut, La Pampa, San Luis, CABA y Tucumán, todas con caídas importantes.
Este panorama complicado se entrelaza con la situación de los 0km, que también sufren por la pérdida del poder adquisitivo, la suba del dólar y el acceso cada vez más bravo al crédito. Frente a este panorama chato, concesionarias y compradores miran con cautela, esperando que llegue un respiro y la rueda se ponga a girar con más ganas.