El precio del petróleo mete presión y los combustibles en Argentina suben sin freno
La pelea entre Irán, Israel y EE.UU. hizo que el Brent casi llegara a los 80 verdes, calentando el tablero energético mundial. Acá en casa, la suba parcial de impuestos ya encendió los surtidores con un aumento del 1,1%.
En medio de un clima pesado por el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, el precio internacional del petróleo volvió a dispararse y generó miedito sobre cómo puede pegar en la energía a nivel global. Por acá, justo se suma un aumento pícaro de impuestos a los combustibles que arrancó el domingo y pone más leña al fuego para que los precios en las estaciones de servicio suban sin parar.
Desde el 1 de marzo, el precio de los combustibles se encareció un promedio del 1,1% por una actualización parcial en los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC). Esta movida, oficializada en el Boletín Oficial, viene a compensar subas que quedaron pendientes durante el 2024 y los primeros meses del 2025, y se extenderá hasta abril.
Por ejemplo, el litro de nafta súper aumentó $17,38 por el ICL y $1,06 por el impuesto ambiental del dióxido de carbono. Así, el precio promedio trepó de $1609 a $1627,45, según el sitio Surtidores. En el caso del gasoil, la suba fue de $14,88 por el impuesto general, con un plus de $8,05 para las zonas de la Patagonia bajo régimen especial, y otros $1,69 por el tributo ambiental, dejando el litro en $1674,58, cuando antes estaba en $1658.
Este ajuste impositivo se basa en un mecanismo automático que actualiza trimestralmente los montos fijos de los tributos, ligados al Índice de Precios al Consumidor (IPC) desde 2018. Aunque por regla se hacen ajustes en enero, abril, julio y octubre, muchas veces se patearon para intentar no pegarle tan fuerte a la inflación. La idea oficial es recuperar algo de ingresos sin meter una suba fuerte de golpe.
Pero ojo, porque ahora se suma una variable internacional que puede complicar aún más el tablero local. El barril de Brent pegó un salto de más del 8% hasta llegar a los USD 79,36, después de que ataques de represalia cortaran el paso en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde pasa un tercio del petróleo que navega por el mundo.
En paralelo, el crudo estadounidense también trepó hasta USD 75,33 durante la jornada, su máximo desde junio, aunque después bajó un poco y quedó cerca de USD 72. La tensión en la zona se agravó con ataques a instalaciones energéticas en Arabia Saudita y a barcos petroleros en el Golfo de Omán. Algunos analistas del mundo alertan que si esto sigue escalando, el precio del petróleo puede rozar los 100 dólares el barril.
Para nuestra Argentina, un petróleo más caro puede ser una buena noticia, ya que puede aumentar las ventas energéticas al exterior y darle un empujón al frente externo, sobre todo con el boom de Vaca Muerta. Gustavo Araujo, jefe de investigación de Criteria, aclaró que "el shock actual encuentra a la Argentina en una posición distinta a la de crisis anteriores". Dijo que "el efecto relevante para el país se observa en los términos de intercambio" y destacó que la producción de Vaca Muerta viene creciendo firme, lo que mejora la oferta y no es lo mismo que en otros años.
Araujo apuntó que el impacto no sólo viene por el precio del crudo sino también por el aumento en el volumen que se puede exportar. "Si este nivel de precios se mantiene, la Argentina mejora su saldo comercial energético y genera más dólares. Pero la clave es que este efecto sea sostenido y no pasajero", explicó.
Por último, el mercado doméstico de combustibles se rige por lo que pasa en el precio internacional del crudo, así que un aumento firme del Brent seguramente se refleje tarde o temprano en las naftas y gasoil. El economista Orlando Ferreres comentó que "en el caso argentino el impacto podría ser relativamente menor" porque somos productores gracias a Vaca Muerta, pero reconoció que si la crisis mundial se endurece y el barril trepa a casi 100 dólares, empardar esos precios en el mercado interno va a ser complicadísimo.