¡Al fin! Después de 17 años, San Juan reenciende la llama y vuelve a extraer oro
El mineral comenzó su viaje desde la mina de Ullúm hacia la planta de Casposo. Aunque Hualilán es chica, pone a San Juan otra vez en la escena mundial del oro.
La semana pasada se dio inicio al traslado del mineral desde Hualilán rumbo al complejo industrial de Casposo bajo el sistema de toll milling, y esto no es cualquier cosa: más que un mero movimiento operativo, es la jugada estratégica que define cómo va a crecer este proyecto. En vez de meter toda la guita en levantar una planta propia desde el vamos, optaron por generar caja rápido, bajarle el riesgo y avanzar con pies de plomo, validando la movida en escala real y preparando el terreno para una posible ampliación.
O sea, no es solo sacar oro, sino hacerlo con cabeza, mirando a largo plazo y sin quemar etapas. Hoy, este enfoque ya se traduce en más de 76.000 millones de pesos en compromisos contractuales vigentes, una inversión concreta, laburo que no afloja y una cadena productiva bien activa acá, en nuestra provincia.
Y ojo, que el impacto no se queda en los números: también se siente en el trabajo genuino y en el impulso al entramado local. Todo el personal y profesionales son argentinos y sanjuaninos a full, con mucha presencia de laburantes de Ullum y Calingasta, al igual que las empresas que contratan y los proveedores. Cada contrato, cada puesto nuevo, es parte de un modelo que apuesta a la región y a abrir oportunidades reales para la industria.
El regreso de la minería metalífera en Hualilán después de casi veinte años no es solo un vuelco más: es el arranque de una etapa con disciplina financiera, eficiencia en las operaciones y un compromiso de verdad con el desarrollo local. Así, Hualilán se sigue jugando por una minería moderna, responsable y que genere valor sostenible para San Juan.