Pymes al borde: ya bajaron la persiana más de 30.000 y se viene un 2026 más jodido aún
Industriales Pymes Argentinos denuncia que la pérdida de competitividad, baja en el consumo y presión impositiva están llevando a una segunda etapa de cierre masivo de fábricas. El uso de la capacidad instalada cayó al 53,8%.
Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), no se guardó nada al alertar que desde que arrancó la gestión de Javier Milei ya cerraron más de 30.000 empresas vinculadas a sectores que son la columna vertebral del empleo registrado en el país. "Si no abrimos un canal de diálogo para mejorar la competitividad industrial, 2026 va a ser testigo de una segunda etapa de extinción de fábricas", advirtió con preocupación.
El dirigente explicó que muchas pymes bancaron la parada esperando un cambio en la economía, pero la caída brutal del consumo, la apertura indiscriminada de importaciones y la presión impositiva asfixiante las dejaron sin aire. "Esto no es solo un número más; detrás de cada cierre hay proyectos familiares y laburo perdido," señaló con la dureza que merecen estas situaciones.
El último informe del Observatorio IPA, dirigido por el economista Federico Vaccarezza, pinta un panorama complicado: aunque se vea superávit comercial y reservas en alza, la recesión golpea duro al corazón productivo. La capacidad instalada tocó un preocupante piso del 53,8% en diciembre, similar a los momentos más duros de la cuarentena del 2020.
Además, el consumo no levanta cabeza y está un 9% por debajo de sus niveles normales, y las perspectivas para 2026 no pintan mejor: mercado más chico y menos margen de maniobra. Desde IPA no dudan en decir que sin políticas que reactiven la demanda y la competitividad, el calvario de las pymes recién empieza y podría agravarse.