El Senado dio el visto bueno al acuerdo comercial Mercosur-UE con mayoría aplastante
Con 69 votos a favor y sólo 3 en contra, el Senado aprobó la ratificación del convenio birregional. El Gobierno celebró, aunque la algarabía se frenó porque Uruguay le ganó de mano en la aprobación.
El jueves pasado, el Senado convirtió en ley el aguardado proyecto que ratifica el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, con un contundente respaldo de 69 votos afirmativos frente a sólo 3 negativos. Ni el bloque Justicialista se salvó de sumarse al consenso, marcando un apoyo casi unánime a esta iniciativa que ya había tenido luz verde en Diputados.
Por supuesto, en el oficialismo la alegría estuvo a flor de piel, aunque con una pizca de amargura. Es que, antes de la sesión, en Casa Rosada y en Cancillería estaban convencidos de que el Senado argentino sería el primero en validar el acuerdo antes que el Parlamento de Uruguay, pero se dieron de bruces cuando el congreso del país vecino se adelantó a la hora del almuerzo y le sacó ventaja a nuestra banca.
No obstante, no faltaron expresiones de satisfacción y expectación, con funcionarios de peso como el ministro de Interior, Diego Santilli, quien siguió la sesión de cerca y festejó el resultado final. Recordemos que este histórico tratado bilateral fue firmado el 17 de enero en Asunción, con la presencia del presidente Javier Milei y sus pares de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi. Curiosamente, el brasileño Lula da Silva brilló por su ausencia.
Este acuerdo, uno de los más grandes entre bloques regionales a nivel mundial, todavía está en pausa porque el Parlamento Europeo ordenó una revisión por parte del Tribunal de Justicia de Europa para evaluar sus efectos y determinar cuándo podrá entrar en vigencia.
Los que defienden la ratificación aseguran que permitirá derribar aranceles en el 92% de las exportaciones del Mercosur, con acceso preferencial para otro 7,5%, y bajará los muros para productos industriales del Viejo Continente. Se sacarán las cargas impositivas sobre químicos, medicamentos, maquinaria, prendas de vestir y bebidas, entre otros.
En resumen, se creará una zona de libre comercio con un mercado de más de 800 millones de consumidores, que representa un cuarto del Producto Bruto Interno mundial. La UE es el segundo socio comercial más importante después de China y está por encima de Estados Unidos en ese ranking. Además, es una fuente clave de inversiones extranjeras directas y el segundo importador más grande a nivel global.