¡Fuera químicos! El bicarbonato con agua oxigenada que arrasa en las casas
La mezcla casera de bicarbonato y agua oxigenada se transforma en la opción económica y eco-friendly para desinfectar, blanquear y eliminar manchas rebeldes del hogar.
En esta época donde las redes bombardean con trucos fáciles y cada vez más gente busca cuidarse y cuidar el planeta, vuelven los productos naturales a dar la cara en las tareas domésticas. Uno que está ganando fama de punta a punta es la mezcla de bicarbonato de sodio con agua oxigenada, que se convirtió en el preferido para dejar todo limpito y reluciente sin usar químicos pesados.
Cuando batimos bicarbonato con agua oxigenada, se arma una reacción que potencia las cualidades de ambos. El bicarbonato hace de abrasivo suave, capaz de sacar mugre sin rayar nada. Por su parte, el agua oxigenada mete su poder desinfectante y un toque blanqueador, ideal para esas manchas que parecen que no se quieren ir.
Para preparar esta pasta milagrosa, lo que recomiendan los entendidos es mezclar tres partes de bicarbonato de sodio con una parte de agua oxigenada de diez volúmenes, la misma que seguro tenés en el botiquín de la casa. Hay que batir hasta que quede como pasta dental y lo mejor es hacer solo lo justo para usar porque la mezcla no dura mucho.
Esta pinta de limpiador tiene mil usos: blanquea las juntas de los azulejos con un cepillo viejo, ayuda a sacar esas manchas amarillentas de la ropa remojándola con un poco de agua caliente y dos cucharadas de la mezcla, saca la grasa pegada en ollas y hasta desinfecta los cepillos de dientes. Eso sí, para las superficies delicadas o las telas de color, siempre conviene probar en un rincón escondido antes de lanzarse a limpiar a fondo.
Y no nos olvidemos que el agua oxigenada sola sigue siendo un clásico para cuidar la salud: limpia cortaduras, combate honguitos en los pies y, con enjuagues bien controlados, ayuda a tener los dientes más sanos al bajar las bacterias que producen dolor.