Delincuentes vuelven por el botín y terminan presos tras violento forcejeo
Dos ladrones robaron una máquina de carpintería tras saltar muros, pero uno regresó acompañado para recuperar el botín y quedaron detenidos luego de un enfrentamiento callejero.
Lo que prometía ser un robo de película terminó con final inesperado y complicaciones para los protagonistas en calle Fray Mamerto Esquiú al 700 Este. Dos tipos, con toda la picardía, escalaron muros y rejas para forzar un taller y llevarse una costosa ingletadora, dejando el lugar hecho un desastre.
El ruido de la puerta violentada alertó a los vecinos, que no dudaron en avisar al dueño, quien seguía todo desde su celular gracias a las cámaras que, aunque no graban, permiten ver en vivo. Vio cómo uno de los ladrones cargaba con la pesada máquina, la tiraba por encima de un muro y escapaba a las apuradas, mientras la policía comenzaba a moverse rápido.
La ingletadora, pesada y grande, complicó la fuga y terminó camuflada entre la basura en una acequia al cruzar avenida Rawson. Los delincuentes intentaron confundirse y separarse, pero una vecina aportó datos claves que llevaron a la detención de uno de ellos en la calle.
Pero ojo al dato: el segundo sospechoso no se quiso quedar sin el botín y volvió acompañado por un familiar desde el Barrio Manantiales. Creía que su madre pasaría piola, pero el dueño ya había encontrado la herramienta. Al intentar recuperarla, se armó un forcejeo a la vista de todos, un enfrentamiento sin éxito para el ladrón.
Pocos metros más adelante, la policía interceptó el vehículo y arrestó al sujeto, poniendo un punto final a esta historia tan insólita que parecía sacada de un guion. La fiscalía, con Virginia Branca y Mario Codorniu al frente, agilizó el proceso judicial, condenando a ambos a seis meses de prisión efectiva, con reincidencia y preventiva por robo simple.