El jugador de Trinidad que dejó internado a un rival sigue preso y enfrentará la justicia
La Fiscalía sancionará con acusaciones por lesiones al futbolista mientras sigue detenido. El caso, que revoluciona la Liga Sanjuanina, también será evaluado por el Tribunal de Disciplina y reabre el debate sobre la violencia en el fútbol local.
El hecho que sacudió la 3ª fecha del torneo Apertura ya tiene fecha para su resolución judicial. Este martes 25 de febrero, la Fiscalía llevará a cabo la audiencia para imputar a Gustavo Naveda, delantero de Atlético Trinidad, por el violento golpe que dejó desmayado a Matías Esterman, jugador de López Peláez, en el encuentro disputado en Alto de Sierra por la Liga Sanjuanina de Fútbol.
El delantero permanece privado de su libertad y será trasladado para la formalización de la acusación, donde el Ministerio Público Fiscal le imputará el delito de lesiones. Dependiendo de la evaluación médica definitiva, podría encuadrarse bajo los artículos 89 o 90 del Código Penal.
Esterman ya recibió el alta después de estar internado a raíz del impacto. El episodio sucedió justo tras el cierre del partido que terminó 3-0 a favor de López Peláez. La pronta intervención policial permitió que Naveda quedara detenido en el estadio, alojado desde entonces en una dependencia mientras sigue el avance de la causa.
Lo curioso es que la investigación se abrió sin necesidad de denuncia previa, dada la gravedad de los hechos y la repercusión que provocaron en el ambiente deportivo local.
Además, el Tribunal de Disciplina de la Liga también evaluará el episodio, con la posibilidad de aplicar sanciones reglamentarias que podrían sumarse al proceso judicial.
Esta resolución judicial, que empieza a tomar forma este martes, no solo definirá el destino del futbolista detenido, sino que también podría marcar un antes y un después en la lucha contra la violencia dentro de las canchas sanjuaninas.