Achem defendió el aumento propuesto y aseguró que la provincia debe cuidar sus recursos
El secretario general de la Gobernación dijo que San Juan sólo cuenta con recursos propios y que la prioridad es que los sueldos lleguen sin demora.
Emilio Achem, el secretario General de la Gobernación de San Juan, se sentó con Radio Mil 20 y habló sin vueltas sobre la cruda realidad de las paritarias docentes y la situación salarial del Estado provincial.
Reconoció que la charla con los gremios no es pan comido, porque la estructura salarial es como un "obelisco": los sueldos más altos y los más bajos están bien lejos, lo que complica repartir el aumento de manera justa. Pero destacó que el clima entre las partes es bueno y que, por mandato de Marcelo Orrego, el diálogo es la posta para avanzar.
La propuesta oficial apunta a un aumento del 10% en dos vueltas, en marzo y en junio, con una cláusula para revisar si la inflación supera ese porcentaje antes de mitad de año. Achem explicó que los primeros meses del 2024 son medio flacos para la recaudación, pero se espera que las entradas suban cuando las exportaciones se metan de lleno en abril y mayo.
Sobre posibles paros, dijo que las protestas son una herramienta válida pero que la pelea dura "es una historia vieja". Subrayó que, en esta gestión, el sueldo de los docentes ya logró ganarle a la inflación y que todo el salario está en blanco y se paga con plata de la provincia, nada que ver con las gestiones anteriores.
Además, señaló que están en conversaciones con todos los gremios estatales. En Salud y Seguridad también hubo subas importantes, y detalló que los policías arrancan con un sueldo de alrededor de un millón trescientos mil pesos, más adicionales que llegan a 28 o 29 mil pesos por módulo.
Por último, Achem tiró la posta: Orrego maneja una sola billetera, la de la provincia, y su misión principal es mantener las cuentas sanas para que los sueldos caigan en tiempo y forma. "No se pueden vender aumentos que después no se puedan bancar", aseguró. Esa es la consigna para ordenar el caos que hay en el país y hacer rendir cada peso.