¡Alerta en el transporte! El Gobierno pone en jaque a UTA y La Fraternidad por sumarse al paro
El Ministerio de Capital Humano intimó a los gremios de trenes y colectivos a cumplir la conciliación obligatoria y advirtió que de no respetarla podrían perder la personería gremial, en medio del paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral.
Desde el Ministerio de Capital Humano no se andan con vueltas y ya movieron ficha. Le pusieron un freno a los sindicatos Unión Tranviarios Automotor (UTA) y La Fraternidad, que quieren sumarse a la movida de la CGT para frenar la reforma laboral que debate el Congreso. La consigna es clara: respetar la conciliación obligatoria vigente o enfrentar la pérdida de la personería gremial.
La cartera que conduce Sandra Pettovello envió una intimación formal para que los colectivos y trenes no paren las máquinas en plena conciliación, recordando que cualquier medida de fuerza incumpliría la instancia legal y pondría en riesgo la existencia misma de estos sindicatos. Desde el Gobierno avisaron que la sanción podría arrancar con multas económicas y, si la cosa escala, llegar hasta el corte definitivo de la personería.
¿De qué hablamos? La conciliación para la UTA se dictó el 10 de febrero y se extiende por 15 días, desde el 11 de febrero, buscando frenar los paros en el interior del país que surgieron por reclamos salariales. La misma medida afecta a La Fraternidad desde el 4 de febrero, con vencimiento posterior al paro general de la CGT, justo el 19. Así, pisando firme, el Ejecutivo pone en la mira a quienes se animen a romper la tregua.
En contrapartida, los gremios justifican su postura como defensa de la dignidad laboral y la supervivencia del sector transporte, alegando la pérdida del poder adquisitivo y condiciones paupérrimas que afectan a cientos de laburantes. La UTA pidió a sus afiliados bancar el paro como un acto colectivo de resistencia ante lo que consideran un ajuste encubierto.
Si el paro sigue adelante, el panorama en el transporte público del país pinta negro: colectivos sin rodar por todo el territorio y trenes paralizados en líneas tan pesadas como Roca, Mitre, Sarmiento y San Martín, entre otras. Un conflicto que promete alta tensión y un choque entre el Gobierno y los reclamos de los trabajadores sobre las vías y las calles sanjuaninas y de todo el país.