Desbarataron una "cueva" de autos robados en un country de Santa Lucía: cayeron dos vehículos y una banda bajo la lupa
La Policía tumbó un escondite donde acumulaban autos robados y desarmaban para vender partes ilegales. El operativo fue clave gracias a las cámaras y el ojo avizor de los vecinos.
En pleno corazón de un country en Santa Lucía, conocido por su seguridad y tranquilidad, se destapó una historia que ni en los mejores guiones: una "cueva" dedicada a guardar y desarmar autos robados quedó al descubierto tras un operativo de la Sección Sustracción de Automotores de la Policía de San Juan. La investigación y el allanamiento tuvieron lugar en una casa sobre la calle Guatemala, donde se encontraron dos Fiat Duna blancos. Uno de ellos ya estaba siendo desguazado para alimentar al oscuro mercado ilegal de autopartes, un negocio que sigue causando pérdidas millonarias y preocupación en la provincia.
Este golpe policial fue posible gracias a una combinación que no falla: tecnología y vecindad. Las cámaras de seguridad captaron el trayecto de los sospechosos, mientras que los vecinos aportaron datos vitales para ubicar los vehículos dentro del barrio cerrado. Según fuentes oficiales, uno de los autos había sido robado cerca del Lateral de Circunvalación y Agustín Gómez, y el otro tenía un pedido de secuestro activo desde el 5 de agosto de 2024.
El operativo contó con la intervención de la fiscal Claudia Salica, jefa de la UFI de Delitos Contra la Propiedad, quien ordenó el secuestro inmediato de ambos rodados y la apertura de la correspondiente investigación para esclarecer quiénes están detrás de esta red. Esta acción vuelve a prender las luces sobre el circuito clandestino de autopartes y la compleja logística que hay detrás del robo de vehículos, una problemática que se reinventa y se mete hasta en barrios donde nadie se imaginaría que pasaría algo así.