Le pidió una moneda y le afanó el celular en pleno centro de San Juan
Un hombre simuló necesitar ayuda y, con la inocencia del otro, le robó el teléfono. Fue atrapado tras una persecución que terminó en la feria persa de Avenida Libertador.
Lo que arrancó como un acto de buena leche se transformó en una bronca bárbara para un vecino que estaba caminando por el centro. Un tipo de 51 años, apodado Szegedy, armó el circo en plena Avenida Libertador, entre Tucumán y Rioja, y terminó detenido por la policía.
Según fuentes oficiales, el hombre se le acercó a la víctima cargado con el pedido clásico: "¿Me das una moneda?". El buen samaritano no dudó y le pasó $1000. Pero en ese mismo instante, cuando creyó que hacía un favor, el otro le afanó el celular: un Motorola Moto G05 celeste, para ser exactos, y salió volando entre la gente.
El dueño del teléfono no se quedó quieto y salió detrás de él, dando aviso rápido a los policías de la Comisaría 3°, que ya se habían enterado del quilombo por la denuncia. La persecución terminó en la feria persa de Avenida Libertador, donde finalmente le pusieron las patas encima.
En el cacheo rápido, los uniformados pillaron el teléfono robado entre sus cosas, pero no fue lo único: también llevaba ropa para pibes que no supo justificar. Tras chequear las etiquetas, descubrieron que la mercadería pertenecía a "Que Pinta", un local de calle Laprida 5 Oeste. La dueña del comercio confirmó que ese botín era de ella, sumando un nuevo delito al prontuario.
En un abrir y cerrar de ojos, la mano tendida se transformó en un chasco: lo que parecía una buena acción se convirtió en la oportunidad perfecta para meter la mano y escaparse.