Victoria Villarruel llega a La Rioja: entre harina, albahaca y una agenda pesada
La vicepresidenta se calzó el traje riojano y participó de la Chaya, mientras aprovechó para recorrer bodegas, dialogar con la iglesia y mover las fichas políticas sobre la baja de imputabilidad.
Este sábado, Victoria Villarruel pisó fuerte en La Rioja, marcando su primera visita oficial a la capital provincial con un combo bien federal: tradición, política y compromiso social.
A pesar de las diferencias que corren entre el gobierno nacional y la provincia, la ceremonia fue un muestrario de respeto institucional. El gobernador Ricardo Quintela la recibió en la Casa de Gobierno, acompañado por la vicegobernadora Teresita Madera y el jefe comunal Armando Molina. Entre los presentes, no faltaron legisladores de peso como los senadores Fernando Rejal y María Florencia López, además del diputado Sergio Casas, quienes no dudaron en invitar a Villarruel a sumarse a las fiestas populares.
«El objeto es que sientan que pensamos en ustedes, que sepan que allá en Buenos Aires los tenemos presentes», remarcó la vicepresidenta, mostrando un costado más cercano y comprometido con la gente.
Antes de zambullirse en el fervor festivo, Villarruel se reunió con el obispo local, monseñor Dante Braida, donde la charla dejó trascender un interés genuino por la historia local y por temas sociales clave como la ludopatía y la pobreza, dejando abierta la puerta para futuros encuentros con la Iglesia.
Pero lo mejor vino a la noche, en el predio del festival, donde la voz de Soledad Pastorutti encabezó la gala y la vicepresidenta no se hizo la tímida: «Vengo con toda la curiosidad. Me tienen que tirar harina, me tienen que dar la albahaca… esta noche vamos a chayar», soltó entre risas, ganándose a la multitud con su ánimo de meterse en las tradiciones.
Durante el finde largo, la agenda de Villarruel tampoco afloja: contagiarse del espíritu de la vitivinicultura local y disfrutar del Parque Nacional Talampaya, icono natural de la región, son parte del programa.
Entre mate y charla, no faltó una referencia política cuando se refirió al polémico proyecto de reducción de la imputabilidad de menores: aseguró que el tema volverá al ruedo en el Congreso la semana próxima y que los senadores se encargarán del análisis final.
Con su paso por La Rioja, Victoria Villarruel busca sacudirse esa etiqueta de oficial porteña y mostrarse como la voz activa que se arremanga en las provincias, abrazando las raíces y tradiciones del Norte Grande Argentino.