La CGT define si para 24 horas cuando Diputados trate la reforma laboral de Milei
Después de que el Senado le diera luz verde a la reforma laboral, la CGT se reúne de urgencia para decidir si lanza un paro general cuando Diputados debata el polémico proyecto impulsado por Javier Milei.
Tras el final del Senado que aprobó la reforma laboral al estilo libertario, en la CGT se armó un revuelo bárbaro que desembocó en una juntada urgente para este lunes a las 16 horas, vía virtual, porque varios dirigentes están desperdigados por el fin de semana largo. La posta está en discutir un paro general de 24 horas justo el día que la Cámara baja ponga sobre la mesa la iniciativa de Javier Milei.
El triunvirato cegetista encabezado por Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio) tenían previsto juntarse más adelante, pero las presiones de sectores más combativos los apuraron, porque ya se corre la bola que muchos quieren parar máquinas y mostrar las uñas con fuerza. Un referente sindical metió la data: "El triunvirato prefería no hacer un paro, pero se dieron cuenta de que por abajo se estaba planificando un cese de actividades de 24 horas, y si no lo impulsaba la CGT iban a quedar descolocados".
El sector más dialoguista todavía apuntaba a negociar cambios en Diputados, aunque saben que Milei quiere meter la ley rápido. Por eso se preparan para el choque, porque la sesión en Diputados se verá complicado que sea la semana próxima por el tema de los feriados y las ausencias. Si sale para el 25, será justo para que la CGT decida cómo pegarle duro o gifearle.
Entre resignados y pesimistas, en la CGT mantienen la esperanza de que algunos legisladores oficialistas pongán el freno en las modificaciones, sobre todo en temas como los accidentes de trabajo y el cobro por billeteras digitales. Un dirigente reconoció: "El Gobierno fue desprolijo al incluir artículos que no fueron consensuados y ahora vamos a trabajar para que el proyecto tenga más modificaciones o quede trabado en el Congreso".
La central sindical salvó algunas cosas clave, como las cuotas solidarias y las contribuciones patronales para las obras sociales, que sostienen la famosa "caja sindical" y el sistema de salud gremial, pero apuntan a seguir defendiendo derechos individuales y colectivos, como la indemnización y la regulación del derecho de huelga.
En un documento interno, la CGT fue contundente: se opone "en su totalidad" a esta reforma que considera "contraria a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales". La describen como "regresiva y perjudicial para los trabajadores" y afirman que, gracias a la normativa y a la OIT, esta ley puede ser declarada inconstitucional.
Para engrosar la resistencia, confían en que diputados del PRO y partidos provinciales levanten la voz. Muchos están calientes porque les sacaron la chance de pagar sueldos por billeteras digitales y también porque se redujeron los montos para salarios por licencias por enfermedad o accidentes no laborales, un punto que encendió las alarmas tras los dichos del ministro Federico Sturzenegger que explicó que en casos donde el trabajador se lastima "jugando al fútbol", la cobertura será la mitad, algo que complica el bolsillo en momentos delicados.
Con estos argumentos, la CGT planeaba dialogar con bloques para evitar que se apruebe el proyecto tal como vino, aunque la presión del sector más duro los empujó a considerar un paro de 24 horas para el debate en Diputados. Antes, ya con la reforma en el Senado, la CGT había optado por movilizaciones sin paros, mientras varios sindicatos proponían ceses de hasta 48 horas.
Tras incidentes antiguos con piedrazos y molotov, algunos dirigentes evitan repetir marchas que los salpiquen con violencia, pero no descartan frenar las actividades para mostrar un rechazo firme. Mientras tanto, el Frente de Sindicatos Unidos ya paso a la acción y anunció un paro con movilización.
Este bloque radical encabezado por la UOM, ATE, Aceiteros y las dos CTA preocupa a la cúpula cegetista, que temen que discursos como los de Daniel Yofra —que habló de "prender fuego el país"— o Rodolfo Aguiar, que pidió generar "un clima de mayor hostilidad para los diputados", agraven el clima y lleven a la calle a un escenario complicado.
Finalmente, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, que comanda Juan Carlos Schmid, también suena a aliado del ala dura sindical, proponiendo planes de lucha progresivos para lograr más impacto en la protesta. La pulseada está servida y en la CGT se viene un lunes a puro debate y decisión.