Reforma laboral al rojo vivo: aliados ponen el grito en el cielo y complican el plan oficial
El oficialismo quiere dar el portazo esta semana con la reforma laboral, pero sus aliados ponen trabas y exigen cambios en licencias, indemnizaciones y formas de pago, generando un clima denso en Diputados.
Se armó un verdadero zafarrancho en la Cámara de Diputados por la reforma laboral que quiere imponer el Gobierno. Mientras el oficialismo busca que todo quede aprobado para que entre en vigencia en marzo, varios bloques que supuestamente son aliados están haciendo ruido y exigiendo retocar los puntos más candentes.
El centro de la polémica pasa por el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo, que en el Senado quedó redactado para que el empleador pague el 75% del sueldo durante licencias por enfermedad o accidente, pero que esa cifra caiga al 50% si la dolencia se originó haciendo alguna actividad voluntaria ajena al laburo. Desde el PRO y la UCR avisan que esa baja es un cachetazo a la protección laboral y abre un juego de interpretaciones peligrosas.
Por su lado, el oficialismo se planta y argumenta que esa medida es clave para poner un tope a los abusos y que con la reglamentación se pondrán las cosas bien claras. Igual, en el bloque Provincias Unidas no tragan la falta de detalles sobre el Fondo de Asistencia Laboral que debería apuntalar las indemnizaciones.
No termina ahí la cosa: el macrismo, con Cristian Ritondo a la cabeza, está en pie de guerra contra la posibilidad de abonar salarios mediante billeteras virtuales, algo que consideran un despropósito. Además, la oposición salta a la comba con la amenaza de que la ley tenga efectos retroactivos y que eso desate una catarata de juicios por indemnizaciones antiguas.
En medio de este caos, el presidente de Diputados, Martín Menem, juega firme: quiere aprobar la reforma tal cual está, sin retoques, para que el presidente Javier Milei pueda estrenar su gestión el 1 de marzo con esta ley bajo el brazo. Pero está claro que si meten mano, el proyecto vuelve para atrás al Senado y se traba todo el andamiaje oficial.