La carne no da tregua: precios se disparan y consumo se desploma en enero
El asado encabezó la suba con un 5,6% en enero, mientras que el consumo de carne vacuna tocó su mínimo histórico desde 2005, con una caída en la faena y menor movimiento en los frigoríficos.
Arrancó el año y la carne se mandó otro aumento que hizo temblar la mesa de los argentinos. Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (CICCRA), el consumo anual de carne vacuna en enero de 2026 cayó en picada, dejando un índice de 47,9 kilos per cápita, el más bajo en ¡más de 20 años!
Las cifras son tremendas: la producción bajó un 10%, llegando a 239 mil toneladas con hueso, por culpa de una faena muy discreta. Además, las exportaciones quedaron casi clavadas, con apenas un 1% de aumento comparado con el año pasado, mientras que el consumo aparente en el mercado interno se desplomó un 13%, es decir, unos 27 mil toneladas menos.
¿Y qué pasa con los precios? Acá está el verdadero golpe. Cuatro de los cinco cortes estrella que mide el INDEC le pegaron a la inflación y la pasaron por arriba: el asado trepó un infartante 5,6%, el cuadril y la nalga subieron un 3,3% cada uno, la carne picada común un 3,1% y la paleta, aunque algo más moderada, se elevó un 2,6%. Todo esto en un marco donde cada vez menos argentinos pueden darse el gusto de sentarse a una buena parrilla.
Los frigoríficos no se quedan afuera: enero mostró una faena bajísima, ubicándose en el puesto 36º de los últimos 47 eneros. Caída del 11,8% respecto a enero de 2025 y un 16% menos que el mes anterior, ajustando días laborables, reflejan un panorama preocupante.
Desde CICCRA atribuyen esta caída a la combinación de una tremenda sequía entre 2021 y 2024 y las inundaciones que azotaron a la región en 2024 y 2025. Estos eventos forzaron a los productores a vender hacienda antes de tiempo y redujeron la cantidad de terneros, lo que empujó para abajo la faena durante dos años consecutivos.
Sin embargo, no todo es amargo: en 2025, la cuenta final mostró una suba del consumo total de carnes en Argentina del 3,85% en comparación con 2024, alcanzando los 116,4 kilos per cápita. El aumento incluyó carne bovina, que subió a 49,92 kilos, carne porcina con un salto al 8,44% y carne aviar también en alza.
Pero la realidad actual muestra que este año, con la inflación pisándole los talones y precios que no aflojan, mantener la parrilla a tono se está poniendo cada vez más difícil para el bolsillo sanjuanino y el de todo el país.