River se quedó sin respuestas y Argentinos lo dejó en ridículo
El Bicho pegó en su cancha con un gol de Hernán López Muñoz y relegó a River al quinto puesto. Gallardo se fue expulsado y el Millo deberá remontar visitando al puntero Vélez.
En una noche para el olvido en el estadio Diego Armando Maradona, River naufragó ante un aguerrido Argentinos Juniors que se impuso 1 a 0 y le sacó la cuarta colocación en la tabla del Torneo Apertura 2026. El único tanto de la trama lo dejó estampado el volante Hernán López Muñoz a los 35 del primer tiempo, aprovechando un espacio que lo hizo lucir como un crack a pleno.
El equipo de Marcelo Gallardo no le encontró la vuelta, dejó pasar las chances que tuvo y se tuvo que conformar con ser quinto con siete puntos, detrás del propio Bicho que suma ocho. Sin embargo, para empeorar la noche, el Muñeco vio la roja por sacar a relucir su ironía frente al árbitro Andrés Merlos, que seguramente aún amargó más el trámite.
La historia arrancó con un arranque de River bien picante: a los 7 minutos, Giuliano Galoppo elaboró una jugada linda, filtró un pase impecable para la subida de Gonzalo Montiel, pero el defensor no pudo darle al arco y tiró por arriba. Ya al filo de la media hora, el delantero Agustín Ruberto se escapó en posición dudosa y su disparo fue cortado sobre la línea, mientras que un minuto después Tomás Molina metió un cabezazo que sacó rápido el arquero Santiago Beltrán.
El golpe llegó a los 35: un pase largo cayó perfecto para Hernán López Muñoz que, con toda la cancha para él, definió cruzado y clavó el 1 a 0 que sacudió a los millonarios. En el segundo tiempo, River intentó pero no logró inquietar: Galoppo remató por encima del travesaño y el defensor Francisco Álvarez tuvo una maniobra vistosa que exigió la atención de Beltrán.
Para colmo, cerca del final, una lesión dejó a River con un jugador menos en el campo cuando ya habían volado los cambios, teniendo que remar contracorriente sin respuestas claras. Ahora, el domingo 22 de febrero desde las 18:30, River tendrá que ir a la casa del puntero Vélez con la espada en alto para revertir esta historia que tuvo más sinsabores que alegrías.