Diputados metió mano dura y aprobó la Reforma Penal Juvenil
Después de un debate caliente, la Cámara baja dio luz verde a la reforma penal juvenil que baja la edad de imputabilidad y endurece las sanciones para los menores que meten la pata. Ahora el proyecto va al Senado.
Este jueves, la Cámara de Diputados le dio media sanción a la esperada Ley Penal Juvenil, una de las cartas principales del Gobierno para meter mano en el régimen de menores. La sesión fue especial y no solo trataron este tema, sino que también ratificaron el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El proyecto salió adelante con 149 votos a favor y 100 en contra, sin ninguna abstención.
La iniciativa, impulsada por el oficialismo de La Libertad Avanza, fija la edad de imputabilidad penal en 14 años para delitos graves y propone un esquema nuevo de sanciones y medidas socioeducativas. No fue un trámite sencillo: los bloques se cruzaron duro con opiniones encontradas sobre cómo y cuánto endurecer las penas y cuál debería ser el enfoque del sistema para menores.
Con un quórum de 129 legisladores, el oficialismo consiguió el visto bueno apoyado por las bancadas dialoguistas. Cabe recordar que esta iniciativa venía dando vueltas desde 2024 y parte de 2025 pero antes no lograba los votos necesarios para llegar al recinto.
El eje del debate y la reforma es la baja de la edad de imputabilidad que pasa de 16 a 14 años. En un principio, el Ejecutivo quería bajarla a 13 pero terminaron acordando en 14. Además, el proyecto plantea medidas socioeducativas y laborales, penas alternativas para delitos con hasta tres años de prisión y un régimen progresivo para faltas con penas de 3 a 10 años, siempre excluyendo casos de muerte o lesiones graves.
Para los adolescentes que caigan en delitos más graves, se establecen penas privativas de libertad en institutos especializados, con un máximo de 15 años de prisión – aunque el Ejecutivo había propuesto inicialmente 20 años. Las detenciones deberán cumplirse en domicilios, institutos abiertos o centros específicos, pero siempre separados de los mayores.