En enero, una familia tuvo que juntar más de $1.300.000 para no caer en la pobreza
El INDEC dio a conocer cómo aumentaron los valores que marcan la pobreza e indigencia en el país y el fuerte golpe en el bolsillo de las familias.
La tremenda suba de la Canasta Básica Total (CBT) no se hizo esperar: en enero de 2026 trepó un 3,9%, según el informe del INDEC, dejando bien claro cuánto les cuesta a los hogares mantener a raya la pobreza. Para ponerse en números, una familia tipo —dos grandes y dos pibes— necesitó un mínimo de $1.360.299 para no caer bajo la línea de pobreza.
Lo que alarma es que en un año esta cifra acumuló un salto del 31,6%, y eso duele en cada bolsillo. Y ojo que la CBT creció por encima de la inflación general del mes, que fue del 2,9%. En tanto, la canasta básica alimentaria (CBA), esa que define la indigencia, trepó un 5,8%, requiriendo para una familia de cuatro integrantes algo más de $623.990 para no quedar por debajo de la línea de subsistencia.
Ahondando un poco más, el INDEC detalló que para no ser pobre en enero, una persona sola tenía que contar con ingresos de al menos $440.226. Un hogar de tres personas —integrado por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su mamá de 61— necesitó $1.082.956. Si hablamos de una familia de cuatro —con un hombre de 35, una mujer de 31, un niño de seis y una nena de ocho—, la suma mínima se trepó a los ya mencionados $1.360.299. Y para un clan de cinco personas —una pareja de 30 años y tres chicos chiquitos— el piso fue de $1.430.735.
En cuanto a la indigencia, las cifras también preocupan: una persona sola tuvo que juntar $201.939, una familia de tres miembros $496.769, y la de cuatro integrantes, esos $623.990 para cubrir necesidades básicas. Si la familia sumaba cinco individuos, la cifra mínima para no estar bajo la indigencia fue de $656.301. No queda mucho por decir, la cuenta sube y la plata no alcanza, una realidad que se siente en cada hogar.