El Banco Ortopédico en San Juan: sin vueltas y con entrega al toque
Presentando un par de papeles y firmando un comodato, personas sin obra social y sin mango pueden llevarse en el acto el elemento ortopédico que necesitan. Se terminó eso de esperar y dar vueltas con expedientes.
Antes, conseguir una silla de ruedas o unas muletas en San Juan era una historia que parecía no tener fin: trámites, esperas, y burocracia que desgastaban. Pero ahora, con el flamante Banco Ortopédico bajo la Dirección de Asistencia Directa, la cosa cambió por completo y la entrega es inmediata.
Eva Acosta, responsable de la dirección, contó en Telesol que "lo armamos para quienes, tras una operación o con alguna molestia temporal, necesitan rápido el apoyo ortopédico". El ministro les pidió poner la lupa y vieron que, además de la parte médica, la incertidumbre económica era una pared difícil de derribar.
Por eso simplificaron el trámite. Nada de abrir expedientes que se pierden en la burocracia. Solo basta con acercarse al Centro Cívico con el pedido del médico, el DNI del paciente y de un familiar adulto que se haga garante, firmar un comodato y... ¡listo! Se llevan al toque lo que requieran.
Este cambio, remarcó Acosta, es un alivio: "Antes, las vueltas administrativas demoraban todo y ahora la gente se va de la oficina con el elemento en mano".
Para hacer el trámite, hay que presentarse en el Primer Piso, Núcleo 1, de lunes a viernes, con documentación como DNI, pedido médico, historia clínica y, si hay obra social, el papel de negativa. Si vas por la tarde y no llegás, podés dejar todo y al otro día coordinan la entrega en tu casa.
El Banco cuenta con una variedad importante de equipos: desde sillas para chicos y adultos, camas ortopédicas, muletas, bastones, andadores, colchones antiescaras, hasta nebulizadores y concentradores de oxígeno. El préstamo dura 90 días, con chance de extenderlo si el médico confirma la necesidad.
Cuando se cumple el plazo, el Ministerio pasa a retirar el artefacto para limpiarlo y dejarlo listo para otra persona que lo precise. Igual, aclararon desde la Dirección que este sistema es para casos temporales y urgentes; las dolencias largas siguen con expediente.
La idea es clara: evitar que alguien se quede sin el soporte que necesita por no tener plata o por el laberinto burocrático. San Juan dio un paso adelante para cuidar a los suyos sin vueltas ni rodeos.