¡A sacar los dólares del colchón! Qué nos espera con la nueva Ley de Inocencia Fiscal desde hoy
Desde este lunes, rige la reglamentación que busca que los dólares escondidos bajo el colchón vuelvan a la cancha legal. El Gobierno apunta a desarmar el blanqueo ocasional y construir un régimen permanente con un fuerte respaldo para los contribuyentes.
Se hizo oficial: el Gobierno nacional, con toda la garra, reglamentó este lunes la famosa Ley de Inocencia Fiscal, la gran apuesta del equipo de Javier Milei para tentar a quienes atesoran los llamados "dólares del colchón" y meterlos en el sistema financiero. Este paso se vino a la luz tras la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 93/2026 y la Resolución General 5820/2026 de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Con esta movida, se activó el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG), además de una redefinición de las reglas para la fiscalización. La idea del Ejecutivo es que el blanqueo deje de ser una jugada excepcional y se convierta en una práctica fija, teniendo en cuenta que ya hay unos US$170.000 millones fuera del radar bancario, contra depósitos privados de apenas US$67.000 millones, según indicó el ministro de Economía, Luis Caputo.
El corazón de esta normativa, que salió en diciembre pasado, es el RSG, pensado para los contribuyentes con patrimonio hasta $10.000 millones e ingresos por debajo de $1.000 millones, que no sean los grandes tiburones del sistema. Los que se sumen, estarán cubiertos ante revisiones patrimoniales y de gastos, ya que ARCA solo tendrá mano sobre ganancias declaradas realmente.
Además, la norma trae un "efecto liberatorio": si se paga al día la declaración que propone el fisco, el contribuyente queda libre de reclamos, salvo que se demuestre que hubo ingresos que quedaron afuera. También suben los límites para que una infracción sea tomada como delito penal, se achica el plazo para que prescriban estas causas de cinco a tres años, y se abren caminos para saldar deudas sin ir a la cárcel, con opciones de pago único o con un recargo del 50% si todavía no hay denuncia.
Eso sí, no se flexibilizan las multas por presentarse tarde y, para las pymes, que fueron tema caliente en el debate, ARCA primero enviará recordatorios, dará tiempo para regularizar y podrá ajustar las sanciones según qué tan grave sea el error, bajando multas hasta a la mitad.
En cuanto a los monotributistas, desde ARCA aclararon que si quieren ingresar sus dólares al sistema, deberán sumarse al RSG; si no, estarán en la mira de una fiscalización. Con la reglamentación en marcha, el Gobierno está atento a la respuesta del sistema financiero y no descarta más novedades en los días que vienen.