AmCham a todo trapo: festejan el acuerdo con EEUU y piden que el Congreso no se duerma
La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina celebra el convenio firmado por los gobiernos de Milei y Trump como una chance de oro para atraer inversiones y mejorar la competitividad, y le manda un mensaje claro al Congreso para que lo apruebe ya.
La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) no se guardó nada y salió a celebrar con bombo y platillo la firma del acuerdo comercial entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump. Según cuentan, este pacto que elimina barreras arancelarias es una "oportunidad estratégica para el desarrollo, la inversión y la competitividad". Ahora, al Congreso le pisan los talones para que ratifique ese convenio y que no quede en la nada.
En un comunicado duro y claro, resaltaron que el acuerdo traza "un marco estratégico para el desarrollo de las relaciones bilaterales" y que permitirá meterle mano a los procesos y regulaciones de acá, para transformar a la Argentina en un país más eficiente y avanzado. Eso sí, a nivel normativo, este arreglo ajusta el terreno local para que esté más en línea con los estándares internacionales, poniendo el foco en comercio, inversiones, propiedad intelectual, comercio digital, seguridad económica y facilidades en aduanas.
Desde AmCham no dudan en decir que este acuerdo trae "una señal clara de previsibilidad, reglas claras y seguridad jurídica", ingredientes clave para tentar a los inversores y que además impulsen el crecimiento productivo en todo el territorio nacional.
Pero ojo al dato: anticipan que, en el corto plazo, puede haber algunas diferencias o asimetrías. Sin embargo, festejan que la Argentina recibirá el trato de Nación Más Favorecida (NMF), lo que, traducido al lenguaje del bolsillo, significa un combo de beneficios económicos al toque.
Y lo que a todos nos importa: EEUU sacaría aranceles que podrían abrir la puerta a exportaciones adicionales por unos 1.013 millones de dólares. Pero ahí no queda; también se podría ampliar la cuota para que la carne bovina argentina ingrese al mercado estadounidense, sumando otro jugoso paquete de 800 millones de dólares.
Por el lado de los yankis, el acuerdo le baja aranceles a 221 productos y, para otros 20, fija una tarifa máxima del 2%, además de incorporar nuevas reglas para su sector agrícola que prometen más oportunidades.
La movida también introduce nuevas condiciones para normas internacionales, comercio digital, minerales críticos, relaciones laborales, aduanas y protección de la propiedad intelectual, todo con el fin de mejorar el terreno para que las empresas grandes y chicas puedan reducir costos y subir su competitividad.
Los sectores que más suenan en esta jugada son la energía, infraestructura, minería y minerales críticos, con un plan que promete inversiones, generación de puestos de trabajo de calidad y más transferencia de tecnología.
En AmCham destacan que la incorporación de compromisos laborales y ambientales consolida una idea de desarrollo más sostenible e inclusivo. Incluso ven este acuerdo como "un avance significativo" para la inserción de Argentina en el mundo y un paso en sintonía con la OCDE, estrechando la relación con Estados Unidos en base a reglas claras, obligaciones jurídicas y transparencia.
Para cerrar, subrayan que esta "oportunidad estratégica" permitirá que, con reglas netas y previsibles, el país pueda generar confianza, captar inversiones y potenciar la innovación a lo largo y ancho del territorio.
Por eso mismo, le tiran la posta al Congreso: "acompañe su tratamiento" para que todo lo acordado pueda prender fuego y sus beneficios se sientan de forma real y duradera. Por ahora, el Gobierno no confirmó si mandará el proyecto en sesiones extraordinarias o esperará el inicio del año legislativo.
En resumen, este nuevo Acuerdo de Comercio e Inversiones Recíprocos plantea abrir mercados, reducir trabas y facilitar el salto comercial entre Argentina y Estados Unidos, con la mira puesta en dar un salto cualitativo en nuestra inserción internacional.
Lo más destacado:
- Argentina dará acceso preferencial a productos estadounidenses, desde medicamentos hasta tecnología y bienes agrícolas.
- Estados Unidos eliminará aranceles a centenares de productos argentinos, incluida la preciada carne vacuna, con un aumento de cuotas que podría engrosar las exportaciones.
- Eliminación progresiva de licencias de importación, formalidades y reducción de tasas para hacer el intercambio más ágil y menos engorroso.
- Aceptación de normas y certificados internacionales sin pedir más papeles, lo que agiliza la entrada de autos, dispositivos médicos y fármacos.
- Fortalecimiento de la propiedad intelectual, buscando inversiones frescas y competitividad en tecnología y economía del conocimiento.