Los envíos a provincias se hundieron 6,7% real en enero y calienta la interna política
En medio de un contexto económico estancado, la coparticipación a las provincias sufrió una caída de casi 7% real en enero, complicando el apoyo a la reforma laboral que plantea una reducción de impuestos y menos plata para los gobernadores.
Arrancar el año con un desplome del 6,7% real en los envíos de coparticipación a las provincias no es ninguna noticia para festejar, más aún cuando el ministro del Interior, Diego Santilli, intenta convencer a los gobernadores de que respalden una reforma laboral que baja impuestos, pero que, ojo, les sacaría recursos jugosos. Así lo reveló un informe de la consultora Politikón Chaco, basado en datos fresquitos del Ministerio de Economía.
En este juego de fuerzas, el titular de Economía, Luis Caputo, está firme en mantener la rebaja del Impuesto a las Ganancias para las empresas, aunque eso implique una pérdida de fondos para las provincias, ya que ese impuesto es coparticipable. Se comenta que Santilli le habría planteado al presidente Javier Milei que sacando esa parte del proyecto la reforma podría salir sin roces, pero Caputo pide que sí o sí quede intacta.
La explicación es clara: las provincias se desayunan que bajar impuestos significa menos guita para sus arcas, y eso les da un argumento fuerte para torcer la mano. Mientras tanto, Caputo sueña con que algún alivio impositivo pueda darle aire a una economía que ya muestra signos de estar atascada, convencido de que los ajustitos en el gasto público llegan a su fin y que la clave es que el PBI crezca para mantener el equilibrio fiscal.
Los números no mienten: en enero pasado, las transferencias nacionales automáticas hacia las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sumaron $5,85 billones, con un descenso real del 6,7% interanual y también una baja mensual de 0,7% en términos reales. En concreto, la coparticipación federal de impuestos bajó un 8%, afectada por una caída cercana al 12% del IVA y un Impuesto a las Ganancias que casi ni subió (0,2%).
Por otro lado, los envíos por leyes y regímenes especiales sumaron algo más de $190.574 millones, creciendo un 9% real gracias a la suba explosiva del Monotributo (más del 118%) y los fondos del Régimen de Energía Eléctrica, que no había registrado movimientos en enero de 2025. Sin embargo, cayeron partidas como Bienes Personales y el IVA destinado a la Seguridad Social.
La compensación del Consenso Fiscal fue la que mejor anduvo, con una suba real del 14,1% y un total de $265.907 millones. Pero el efecto conjunto dejó claro que la merma en la recaudación tributaria es la razón principal de la caída en las transferencias federales.
Para ponerle el broche, el informe señala que este enero fue el segundo más flojo en términos de coparticipación desde, al menos, 2017, quedando sólo por encima de un enero de 2024 al que también le costó, y bien por debajo del resto.
Así las cosas, la pulseada entre el gobierno nacional y las provincias promete seguir caliente, con trabajadores provinciales mirando de reojo la reforma laboral y gobernadores aferrados a la coparticipación magra mientras se define el rumbo de la economía. El juego está jugado y las cartas parecen estar marcadas.