Mercado Libre pone en jaque a Temu por publicidad trucha y competencia desleal
El gigante argentino del comercio on line salió a pedirle al Estado que ponga un freno a las promociones tramposas de la plataforma china Temu, que respondió llevándoles el caso a la Justicia.
Se armó un bombo bárbaro en el mundo del comercio electrónico nacional con la denuncia que presentó Mercado Libre contra la plataforma asiática Temu. La firma de Marcos Galperin acusa a su competidor de jugar sucio, con competencia desleal y publicidad que confunde a más de uno, violando las normas locales de lealtad comercial.
Según la presentación, Temu muestra descuentos inflados, promociones que no se entienden y tarifas que podrían estar ocultas, engañando a los consumidores desprevenidos. En respuesta, la Dirección Nacional de Políticas para el Desarrollo del Mercado Interno puso un freno y ordenó que la plataforma suspenda las campañas publicitarias hasta que se aclare el panorama.
Pero la cosa no quedó ahí: Temu reaccionó rápido y llevó la pulseada a la Justicia, buscando derribar la resolución y seguir con sus promociones a full. La causa ya está en manos de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, que deberá ponerse los pantalones y decidir qué sigue en esta guerra comercial.
Este roce no es casual, ocurre en medio del avance arrollador de plataformas asiáticas que meten presión con ofertas imbatibles, a golpe de publicidad digital y rebajas casi permanentes, una receta que también usan gigantes como Shein y Alibaba.
No se quedan atrás los mandamases locales: Juan Martín de la Serna, presidente de Mercado Libre Argentina, llevó el reclamo nada menos que al presidente Javier Milei y al Gobierno para que pongan orden y regulen de forma justa este negocio, porque la avalancha de productos baratos desde China podría jugarnos en contra a las pequeñas y medianas empresas que representan casi el 90% de las ventas dentro del gigante argentino.
Mientras tanto, la pulseada sigue, con miradas atentas a las definiciones judiciales y las medidas que podrían marcar un antes y un después para el comercio electrónico en la Argentina. ¡No se despeguen!