El Gobierno no afloja y apunta a bajar la edad de imputabilidad a 13 años
El Ejecutivo busca un respaldo amplio para la reforma de la Ley Penal Juvenil y no descarta bajar la edad mínima hasta 14 si no logra consenso.
Este lunes, desde Casa Rosada confirmaron que la reformulación de la Ley Penal Juvenil será tema central en las sesiones extraordinarias de febrero. Lo que más revuelo genera es la intención de reducir la edad de imputabilidad a apenas 13 años, un número que está dando que hablar en todo el país.
Claramente, el Gobierno no quiere dar batalla perdida y está buscando armar un frente amplio, incluso negociando con sectores de la oposición para conseguir el apoyo necesario en Diputados, la primera parada en este camino legislativo. Por eso, no se descarta que, si la cosa se pone complicada en términos de votos, la bajada de edad termine siendo a 14 años, un punto intermedio que intentaría conformar a más de un jugador político.
Desde el oficialismo aseguraron que no habrá cambios sustanciales respecto al proyecto aprobado originalmente que ya anduvo dando vueltas por el Congreso. "Va a ser la Ley Penal Juvenil que ya se presentó", aclaró una fuente con peso dentro del Gobierno. Sin embargo, también hay cierta apertura para sumar artículos o proyectos relacionados que podrían darle un giro interesante a la iniciativa original, la cual recibió dictamen favorable en Diputados allá por mayo de 2025.
El cronograma marca que, si todo evoluciona sin tropiezos, en la segunda semana de febrero arrancarán las discusiones en las comisiones de Diputados y, con suerte y acuerdos en el bolsillo, a mediados de ese mes el proyecto estaría pisando el recinto para su debate final en esa cámara. No se descarta que la reforma llegue al Senado cuando se abran las sesiones ordinarias en marzo. Sin dudas, este tema promete ser un fogón encendido en el escenario político nacional en las próximas semanas.