Casa Rosada reconoce que la liberación de Nahuel Gallo se demora más de la cuenta
El Gobierno admite que no hay señales firmes para un pronto regreso del gendarme y que todo depende de información que llega de países amigos. Desde Balcarce 50 hablan de un proceso lento y muy atado a la complicada situación política de Venezuela.
El tango de la espera sigue firme en la Casa Rosada: el regreso del gendarme Nahuel Agustín Gallo no está a la vuelta de la esquina. Fuentes oficiales contaron a este diario que no hay certezas claras sobre un desenlace rápido y que todo se mueve a cuenta gotas.
Desde Balcarce 50 admiten que, aunque la liberación sigue siendo una prioridad, podría estirarse más allá de lo que se había imaginado. La información sobre el caso no es propia, sino que llega de la mano de interlocutores internacionales y los servicios de inteligencia de países aliados, pasando por Estados Unidos, Israel e Italia, este último con representación diplomática en Venezuela.
Para que quede claro: Argentina no cuenta con agentes propios de la Secretaría de Inteligencia (SIDE) en territorio venezolano, así que la apuesta está puesta en el apoyo y los reportes que otros países le pasan. La postura oficial es cuidada y mesurada, combinando una vigilancia técnica constante sin entorpecer las gestiones diplomáticas.
Los funcionarios calculan que la liberación podría llegar recién en 2026, pero insisten en que todo depende de cómo se mueva la política en Venezuela, un tablero lleno de tensiones y cambios internos. En el Ejecutivo reconocen que el conflicto está lejos de cerrarse y que la transición venezolana viene lenta, con tiempos difíciles de prever.
Por eso insisten en que todavía resta