Manuel Adorni armó el reparto de plata y dejó a discapacidad y universidades en banda
Un informe de ASAP revela que el Jefe de Gabinete no incluyó partidas para leyes clave en su distribución de fondos, dejando sin plata efectiva temas sensibles en el Presupuesto 2026.
El reparto de fondos para el año que viene que armó Manuel Adorni, Jefe de Gabinete, mostró un faltazo piantavotos: las partidas claves para la ley de Emergencia en Discapacidad y la de Financiamiento Universitario no aparecen en su lista, según el último informe de la Asociación Argentina del Presupuesto y las Finanzas Públicas (ASAP). Pero ojo, no es una movida del propio Adorni, sino una jugada del Congreso, que sí metió gastos nuevos para 2026, pero no ajustó el Presupuesto original.
El estudio aclara que el Congreso añadió un gasto extra que representa el 0,56% del PBI, aunque sin poner ni un mango en partidas específicas. "Este Presupuesto fue aprobado sin modificar las partidas que trajo el Ejecutivo el 15 de septiembre, aunque durante el debate legislativo llegaron a pulirse gastos que suponen nuevo dinero", señala el texto.
La ASAP apunta que el financiamiento de estos temas quedaría a merced de reacomodos presupuestarios durante el año para cumplir con la norma que exige un equilibrio o superávit financiero en la ejecución presupuestaria.
Importa recordar que en el proyecto original del Ejecutivo estaba incluida la derogación de ambas leyes, pero el Congreso la sacó. Si no, el gasto se habría bancado con las partidas que estaban.
Además, un juez acaba de ordenar al Gobierno que se haga cargo de los mandatos en discapacidad que el Congreso ya había fija-do. Pese a eso, desde el Ejecutivo siguen dando pelea: intentaron derogar esas leyes sin éxito y ahora arguyen que serían inconstitucionales por la falta de fuentes de financiamiento explícitas.
Para rematar, el Gobierno armó una jugada con rebajas de aportes patronales y bajas en el Impuesto a las Ganancias que beneficiarían a las empresas, en medio de la Reforma Laboral prevista para febrero. En criollo: están dispuestos a aumentar gastos por el lado de regalías impositivas a las compañías, pero no aflojan para cubrir los gastos que pidió el Congreso y no previamente proyectados.
¿Qué dice el reparto de guita de Manuel Adorni? La Administración Pública Nacional (APN) empieza el año con una previsión de ingresos que en términos reales bajaría un 12% en comparación con 2025. En gasto, la apuesta es a recortar casi 5%.
Según ASAP, el Gobierno estimó ingresos para 2025 por $134,5 billones, de los cuales $73 billones vienen de impuestos y $40,8 billones, de la Seguridad Social. Para el año próximo, la estimación sube a $147,9 billones, un aumento nominal del 10% que en realidad es una caída real del 12,7%, considerando la inflación que prevé el Banco Central.
El Presupuesto calcula un crecimiento del PBI del 5% con una inflación del 10,1%, pero parece poco creíble a la luz del aumento real que se está viendo, con inflación del 23% al 26%. Los ingresos podrían superar lo previsto, acomodándose al crecimiento nominal del PBI.
En materia de gastos, se espera un total de $148,1 billones, un 20% más en números brutos, pero que en términos reales significaría un recorte de casi 5%. En teoría, los números dan para que la Administración pública nacional termine más o menos en tablas, aunque el aumento real en gastos indexados puede forzar recortes fuertes donde no se puede ajustar por inflación.