¡Luciano Benavides se consagró en el Dakar con una hazaña de película!
El salteño ganó la categoría motos del Rally Dakar por apenas dos segundos tras una definición de infarto contra el estadounidense Ricky Brabec. Junto a su hermano Kevin, son los dos sudamericanos en ganar la categoría más dura del Dakar.
Este viernes, Luciano Benavides mostró una fe que no se achica ni con las tormentas más bravas. Aunque perdió el liderazgo y tenía 3:20 minutos de desventaja frente a Ricky Brabec (Honda), no quiso bajarse del toro. "La carrera hay que correrla y hay que terminarla, así que todavía faltan 100 kilómetros", lanzó con la fuerza de quien sabe que el Dakar no da tregua y esa confianza a puro aguante lo llevó a sacar ventaja en los últimos kilómetros para firmar su primer triunfo en la prueba más extrema del mundo.
En su noveno intento y a bordo de una KTM oficial, el salteño se metió en la historia junto a su hermano Kevin, los únicos sudamericanos campeones en la categoría reina del Rally Raid. La definición del Dakar 2026 no se olvidará fácil: Benavides superó por apenas dos segundos al norteamericano, la diferencia más chica en la historia del rally. Cuando todo parecía cocinado a favor de Brabec, un error de navegación a pocos kilómetros de la meta le abrió la puerta al argentino, quien no aflojó ni un segundo y coronó su epopeya.
Pero la historia de Luciano no fue sólo deportiva. Le pegó fuerte el 10 de octubre, cuando en el Rally de Marruecos se cayó y se partió la rodilla y la clavícula izquierda. Los médicos le aconsejaron operarse y quedarse afuera hasta abril, lo que hubiese dejado afuera el Dakar, pero la garra y un tratamiento especial que trajo su hermano hicieron posible un milagro. Aunque con dolor, llegó a Arabia Saudita dispuesto a dejar todo.
El camino no fue sencillo: en un entrenamiento previo encaró otra caída que complicó su rodilla con meniscos dañados. Sin embargo, ese dato no lo frenó: fue cuarto en el prólogo y empezó a mostrar lo suyo con puestos entre los 10 primeros y cuatro victorias parciales.
Competir en 160 km/h entre dunas y rocas con lesiones no es para cualquiera. Luciano apostó fuerte en lo mental, con trabajo junto al psicólogo Gustavo Ruiz, y supo dejar de mirar a la competencia para enfocarse en su propio ritmo y estrategia. No se rindió, supo levantar después de caídas y siguió dándolo todo.
El apretado mano a mano con Brabec tuvo momentos de tensión y estrategia, incluso cuando el estadounidense perdió tiempo a propósito para largar detrás y tener pista limpia. Pero Benavides no perdió las esperanzas y el esfuerzo terminó siendo leyenda, confirmando que está a la altura de los mejores del mundo.
Este título suma un capítulo más en la historia argentina en el Dakar: ya son 12 en motos y quads desde 2010, con nombres como Kevin Benavides, Marcos Patronelli, Alejandro Patronelli, y otros referentes que pusieron a nuestra bandera en lo más alto.
Ahora Luciano vuelve a casa para operarse la rodilla, pensando en la revancha y en volver a rugir en el Campeonato Mundial y, claro, con la mira puesta en la próxima edición del Rally Dakar para defender su corona y seguir haciendo historia.