Mercosur y Unión Europea sellan acuerdo con promesas y desafíos para la industria nacional
Este sábado en Asunción, los países del Mercosur y la Unión Europea firmarán un acuerdo histórico que busca abrir puertas para las exportaciones, aunque expertos advierten que algunos sectores locales podrían quedar en aprietos.
Este sábado, en la hermosa Asunción, se firmará un esperado acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, con la meta de bajar hasta un 90% los aranceles y darle aire a la libre circulación de productos. En un contexto internacional donde la proteccionista está a la orden del día, esta movida promete darle impulso a las exportaciones argentinas, aunque no todo es color de rosa.
Según el INDEC, entre enero y noviembre de 2025, Argentina tuvo un déficit comercial con el bloque europeo por unos u$s1.703 millones. Mientras importamos cerca de u$s9.624 millones, solo exportamos u$s7.921 millones. La mayor parte del intercambio viene de y hacia cinco países: Alemania, Francia, Italia, España y Países Bajos. Con Alemania, el balance es negativo, mientras que con España y Países Bajos hay superávit.
En cuanto a productos, el fuerte viene por el lado del aceite de soja, que copa el 26% de nuestras ventas hacia Europa. También se destacan la carne, el maní, el biodiésel y los langostinos. En la coyuntura industrial, la consultora Empiria comenta que sectores como Combustibles, Oro y plata y Carnes son los más beneficiados, aunque la maquinaria, equipos eléctricos y vehículos podrían sufrir la embestida europea.
El economista Federico Bernini del IIEP UBA apunta que las oportunidades están sobre todo en la industria agroalimentaria, con la carne como estrella, aunque no descarta que la industria metalmecánica y farmacéutica tengan que buscar nuevos caminos para enfrentar la competencia.
Por otro lado, el profesor Federico Vaccarezza de la Universidad Austral destaca el potencial de la fruticultura y cítricos, siempre y cuando las empresas estén a la altura de las exigencias europeas. Sin embargo, no oculta su inquietud por la posible caída de firmas automotrices locales.
Desde la consultora Empiria señalan que este acuerdo es particularmente favorable para Argentina por su bajo nivel de integración comercial, ya que nuestras exportaciones e importaciones representan solo el 28% del PBI, lejos de otros países latinoamericanos. Pero, también resaltan que nuestro intercambio con Europa es más complementario que con China o EE.UU., dado que nuestras exportaciones se basan en productos primarios y recursos naturales.
Bernini comenta que, a pesar de que el déficit bilateral se podría profundizar, no hay que alarmarse, ya que aumenta porque cambiamos algunas importaciones de otros mercados por europeas. Y apunta: "otras experiencias con la UE, como la de Chile y Colombia, muestran que tras acordar se logra diversificar la canasta exportadora." Además, destaca que Argentina se comprometió a mantener sin retenciones productos como autos y alimentos, lo que podría abrir nuevas puertas para productores nacionales.
Por último, Vaccarezza advierte que la falta de desarrollo industrial y la ausencia de cadenas de valor en nuestro país podrían agravar el déficit y dejar a Argentina más expuesta, mientras que Brasil, que se preparó con anticipación, podría sacar ventaja y posicionarse como una gran plataforma de negocios en la región.