Milongas de motor y ruido bajo la lupa
Una movida intensa entre la 1 y las 3 de la madruga reunió al Juzgado de Faltas y la Policía para ponerle freno a las picadas que se armaban en Pocito. La idea fue meter bozal a las vueltas tramposas y devolver la paz a la calle.
Entre las sombras de la madrugada, surtió efecto la movida que plantaron el Juzgado de Faltas de Pocito junto con los muchachos de la Policía. De la 1 a las 3, le dijeron "basta" a esas picadas de autos truchos que andan haciendo ruido y juego peligroso por los rincones del departamento.
Esa madrugada, los uniformados pisaron fuerte por los accesos y avenidas donde solían juntarse estas juntadas clandestinas que no hacen otra cosa que alterar la tranquilidad, con motores bramando y jóvenes desafiando al destino. Se vivió un barrido por esas calles, detectando autos con modificaciones raras y frenando a los chicos para aclararles las consecuencias de seguir con estas carreras prohibidas.
Se labraron actas de infracción y se les hizo saber que participar o organizar esta clase de eventos legales tiene su costo. Las autoridades locales remarcaron que esta es apenas una pata de una estrategia constante, sobre todo para los fines de semana, cuando se calienta la cosa y hay más chances de lío. A su vez, dejaron la invitación a los vecinos para que estén atentos y avisen si ven algo raro que pueda ser el preludio de otra picada clandestina.