"Apaguen el fuego y rajen de acá": el cruce caliente que sacudió un Parque Nacional
Un pibe de El Calafate enfrentó a unos turistas extranjeros que armaban una fogata donde no se podía, mientras la Patagonia arde por los incendios. El video se hizo furor y prendió la discusión sobre la responsabilidad turística.
En plena batalla contra los incendios que están chamuscando la cordillera patagónica, un video que salió del Parque Nacional Los Glaciares se viralizó y volvió a poner sobre el tapete el tema de la conducta de los turistas en las zonas protegidas. La filmación muestra a un joven, Martín Ezequiel Morales, de El Calafate, encarando a una pareja de turistas extranjeros que armó una fogata donde está terminantemente prohibido, en la zona de Laguna Torres.
El pibe se había dado cuenta por una columna de humo y se acercó para ver qué onda. Al ver el peligro, no dudó: pidió que apagaran ese fuego de inmediato y que juntaran las cosas. Morales, con paciencia y gestos al ver que había lío con el idioma, dejó claro lo que estaba en juego: "apaguen el fuego y se van de acá". Los viajeros, medio perdidos, terminaron pidiendo disculpas y aceptando irse.
Mientras tanto, por el otro lado de la cordillera, las brigadas están haciendo todo lo posible para frenar un incendio terrible en Epuyén, Chubut, donde ya ardieron más de 1.800 hectáreas. En este contexto tan delicado, el video explotó en redes, sumando más de 120 mil visualizaciones y una catarata de comentarios apoyando al joven y criticando la falta de conciencia de los turistas.
Morales no se quedó de brazos cruzados y pidió ayuda para identificar a esa pareja, mientras las autoridades del Parque Nacional y Gendarmería buscaban el rastro por las zonas de El Chaltén y El Calafate. Estos episodios no son nuevos, cada verano la Patagonia se enfrenta a actitudes que ponen en riesgo sus bosques y ríos, con fogatas, basura y cosas prohibidas por todos lados.
En un escenario donde el fuego está haciendo estragos, esta historia sacó a relucir la fragilidad del ambiente y la pelea constante entre cuidar la naturaleza o dejar que el turismo se descontrole. Un llamado urgente a poner la cabeza y cuidarla entre todos, porque acá no hay segundas oportunidades.