La CGT no se queda atrás y vuelve al Senado para meter presión en la reforma laboral
La CGT decidió entrar en la cancha y participar en las reuniones en el Senado a partir de la segunda mitad de enero para discutir cambios en el proyecto de reforma laboral del oficialismo.
Con la reforma laboral a la vuelta de la esquina, la Confederación General del Trabajo (CGT) se pone las pilas y anunció que va a participar en las reuniones programadas en el Senado desde la segunda quincena de enero y así poder negociar las modificaciones que le quieren meter al proyecto oficial.
Arrancaron el 2026 bancando el rechazo a la reforma, pero ahora decidieron agarrar el toro por las astas. Eso sí, todavía no está claro si mandan a la primera línea de dirigentes o si prefieren dejar que los abogados laboralistas que los asesoran tomen la posta en esas charlas.
Por su parte, el Gobierno abre el juego y el segundo round para conseguir el sí en el Senado va a empezar el 16 de enero con una comisión técnica que estudiará los planteos tanto del sindicalismo como del sector empresario. La idea es meterle cambios y llevarlos al recinto el 10 de febrero.
Esta movida surgió de la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien antes había pateado el debate de diciembre para febrero, enfrentando la dura resistencia de la CGT. "Hasta ahora estamos escuchando a todos y las cosas que sean razonables y que vayan hacia el objetivo de que realmente haya un mercado laboral que crezca, las vamos a tomar. Somos abiertos y flexibles. Lo que no queremos es que todo quede igual. Eso seguro que no", contó Bullrich a Infobae.
Aunque está dispuesta a charlar con la central obrera, la exministra dejó en claro que no quiere un diálogo para frenar las cosas: "Ellos quieren hablar, nosotros estamos dispuestos a hablar. Pero el diálogo tiene que ser sobre la base de un cambio, no sobre la base del status quo".
En esa línea, sostuvo que el gremialismo puede traer propuestas "razonables" y que el Gobierno "por supuesto estará dispuesto a escucharlos", aunque sin aceptar que "todo siga igual". "El mercado laboral argentino está destruido desde hace muchísimos años y nosotros queremos que se genere un cambio, que se genere empleo, que las empresas se animen a emplear", cerró contundente.