Rapiña de cebollas en Rivadavia: cazados con cuchillos y ajustes legales
Dos tipos se llevaron bolsas y mochilas a full de cebollas de una finca en Rivadavia, pero no les duró la fiesta: la policía les puso el freno y uno terminó con probation, trabajo comunitario y una reparación para el dueño.
Este 31 de octubre del 2025, en plena calma rural de Rivadavia, la tranquilidad se tambaleó cuando Rodrigo Mercado Núñez y Miguel Ramos Mondaca decidieron hacer del robo su tarea del día. Caminaron sin prisa y armados con cuchillos tipo tramontina directo a la finca Valle Encantado, que se dedica a cultivar cebolla y está a unos 500 metros del hospital Lanteri.
Los pillos no se anduvieron con vueltas: pusieron manos a la obra y arrancaron las cebollas de raíz, apilándolas en cuatro mochilas y una bolsa grande. Pero la suerte no les sonrió demasiado. Uno de los dueños tuvo ojos de halcón y los cachó haciendo la faena. Rápido marcó el 911 y avisó al encargado de las plantaciones.
Con la descripción al detalle de los tipos —incluida la particularidad de las mochilas repletas—, los policías montaron un operativo y dieron con ellos a unos 500 metros de la finca, justo cuando intentaban hacerse los piolas caminando con la mercadería fresquita. Al requisarlos, les secuestraron las mochilas llenas, la bolsa y los cuchillos.
Los tipos quedaron detenidos ahí nomás y la fiscal Paula Carena se encargó de meter la causa como robo. Tras el trámite judicial, uno de ellos, Víctor Esteban Mondaca, logró una suspensión de juicio a prueba por un año, con la condición de girar $60.000 al propietario Andrés Ariel Páez, realizar 60 horas de trabajo comunitario en Chimbas y mantenerse lejos del domicilio en Callejón Graffigna, en Zonda.
Este episodio sacó a relucir una vez más los delitos en el campo y la efectividad de la policía local para recuperar lo robado y ponerles un alto a los ladrones con ganas de cebolla.