Un abuelo, la inseguridad y un disparo inesperado: terminó herido y con domiciliaria
Un sanjuanino de 79 años llevaba un arma para protegerse de la inseguridad, pero tropezó, se pegó un tiro en la pierna y ahora enfrenta cargos penales por tener el arma sin papeles.
Adolfo Ortuza, un hombre de 79 años domiciliado en calle Mitre al 1522, vivió un lunes de aquellos que uno nunca imagina. En clara respuesta al clima de inseguridad que se siente en San Juan, el abuelo andaba armado para cuidarse, pero la cosa le terminó saliendo mal de punta a punta.
El hombre salió de su casa con la idea de meter su camioneta en el garage cuando, de la nada, se tropezó y el arma que llevaba encima se disparó. El balazo le dio en la pierna izquierda y allí arrancó una serie de desgracias que tuvo a todos con la boca abierta.
Mientras la policía llegaba rápido al lugar, Ortuza contó que llevaba la pistola Phoenix calibre 22 por seguridad, un arma que tiene desde hace casi 20 años, pero al momento de mostrar papeles... adivinen: no había ni uno. Así nomás, la historia dio un giro complicado para el abuelo.
Desde el fuero de Flagrancia le encargaron cargos por tener y portar ilegalmente el arma, y aunque el hombre fue internado en una clínica privada para tratar la herida, cuando le den el alta lo esperan con prisión domiciliaria. El accidente de la inseguridad en San Juan terminó en un combo amargo para este vecino que sólo quería cuidar su barrio y terminó con un balazo en la pierna y problemas con la justicia.