Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/74869
Seguridad urbana

Villa Allende pone rejas a las calles de noche y se arma el debate en serio

Con la idea de frenar la ola de robos, el municipio planea cerrar por la noche varias calles secundarias. La Justicia le dio luz verde, pero los vecinos y opositores no se quedan callados y cuestionan la movida por sus consecuencias sociales y legales.

Villa Allende pone rejas a las calles de noche y se arma el debate en serio

En Villa Allende la inseguridad vuelve a ser tema caliente. Desde marzo, el municipio amenaza con cerrar las calles secundarias en horario nocturno colocando portones, una medida que pretende ponerle un freno a los delitos que se están multiplicando, pero que ya despierta una reacción firme entre los habitantes y la oposición política.

La movida forma parte del ambicioso "Programa Integral de Prevención del Delito y Seguridad Vecinal" y contempla, además, la llegada de cinco patrulleros nuevos, la instalación de 250 cámaras y 57 domos policiales distribuidos en distintos barrios de la ciudad.

A pesar de las críticas, la Cámara Contencioso Administrativa de Primera Nominación respaldó esta estrategia, argumentando que cerrar las calles por la noche es "razonable y proporcional al fin perseguido, que es la seguridad pública". Esto da un espaldarazo judicial a un plan que no tiene antecedentes en la provincia y que suena a gran cambio.

El intendente Pablo Cornet salió a defender la medida con los tapones de punta y recordó que el 60% de los robos ocurren después del anochecer. "No es una movida política o ideológica, sino una solución práctica y excepcional para controlar el aumento de la inseguridad", aseguró el jefe comunal, que sabe bien de qué habla: fue víctima de un asalto en su propia casa.

Los primeros portones verán la luz en febrero en los barrios Lomas Sur y Pan de Azúcar. Entre las 22 y las 6, algunas cuadras quedarán totalmente cerradas, mientras que otras solo dejarán pasar a los peatones, buscando garantizar la seguridad sin dejar a nadie afuera.

"Es un plan integral que también incluye duplicar las cámaras del centro de monitoreo, sumar móviles, incorporar un dron y mejorar la iluminación. Los portones son para facilitar el control y crear corredores seguros, bien iluminados y vigilados, mientras que las calles secundarias quedan cerradas", explicó Cornet con claridad.

La idea nació conversando con los vecinos, quienes le contaron por dónde entraban y escapaban los delincuentes. "Charlandola, apareció la propuesta de cerrar esas calles, y así se empezó a cocinar todo esto", recordó el intendente.

En esta primera etapa, se instalarán 14 portones y, si la experiencia da resultado, el proyecto podría extenderse a barrios como La Cruz, La Amalia, Jardín Epicuro, San Alfonso, El Ceibo y Villa Allende Parque.

Pero el anuncio no cayó bien para todos. La movida despertó amparos colectivos impulsados por la oposición y vecinos autoconvocados, quienes buscan frenar la medida en la Justicia. La concejal Marta Banegas criticó duramente: "En lugar de políticas de inclusión, se llevan adelante políticas de segregación y eso es peligroso".

Los que están en contra aseguran que cerrar calles públicas viola derechos fundamentales como la libre circulación y la igualdad ante la ley, y remarcan que no hay estudios técnicos que prueben que los portones realmente sirvan para frenar la inseguridad.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias