Le partió un candado a un policía y escapó de la cárcel pagando $30.000
En Rawson, un hombre armado con un candado atacó a un efectivo policial y terminó beneficiándose con una suspensión de juicio a prueba, tras una pelea familiar que dejó a una mujer lastimada.
La tarde del 2 de enero se puso color de hormiga en un domicilio de Rawson, donde un episodio de violencia familiar terminó con un policía lesionado y a un acusado que zafó de ir preso después de pagar una reparación simbólica de $30.000.
El escándalo empezó en la casa de la calle Urquiza al 246. Según fuentes judiciales, el tipo, identificado como Lucas Enri Espinosa, estaba junto a su pareja cuando llegaron su suegra y una sobrina preocupadas por no tener noticias de la mujer desde el 31 de diciembre. Sin respuestas en la puerta, las visitas dignas de una película de suspenso entraron por un paredón vecino y llamaron a otra puerta lateral.
Primero contestó Espinosa y después la pareja, quien confesó que no la dejaban salir de la casa y que además le habían roto el celular. La situación encendió todas las alarmas y se dio aviso al 911. Cuando los policías aparecieron y escucharon el relato de la mujer, fueron a detener al sujeto, pero el hombre reaccionó como una furia e impactó un candado en la mano de uno de los efectivos, dejándolo lastimado.
La víctima fue llevada a la UFI CAVIG, aunque decidió no hacer denuncia formal contra Espinosa. Sin embargo, el médico legista constató heridas recientes con un tiempo de recuperación estimado entre 48 y 72 horas. La causa quedó en manos del fiscal Dr. Adrián Riveros, que optó por la suspensión del juicio a prueba durante un año.
Como parte del trato para evitar la cárcel, el acusado deberá cumplir 30 horas de tareas comunitarias en tres meses y abonar la mencionada reparación simbólica. Este episodio vuelve a poner en primer plano el grave problema de la violencia familiar y la agresión a policías en intervenciones urgentes en la provincia.