Chocó contra una pareja en moto y escapó dejando a los pibes tirados en Rivadavia
Una joven pareja fue atropellada en plena madrugada en Rivadavia por un automovilista que se dio a la fuga. La policía está tras sus pasos. Las víctimas sufrieron heridas, pero gracias a la protección del casco están fuera de peligro.
Se armó tremendo lío a eso de las 2:12 de la mañana del sábado en la esquina de Malvinas Argentinas y Lavalle, justo en el Club Lomas de Rivadavia. Ignacio Parra, de 20 años, y su novia María José Pizarro, de 21, venían en moto después de una cena familiar en casa de una tía, cuando un Fiat Palio rojo, con un tipo mayor al volante, los chocó y los dejó tirados. "Veníamos de comer de la casa de una tía y el vago nos vio que veníamos, nosotros teníamos la pasada. Él frena, pero no al todo, siguió y ahí fue cuando colisionamos", contó Ignacio a TELESOL DIARIO.
Según relató, el automovilista, que manejaba por Lavalle, no respetó la prioridad de paso que tenía la pareja en Malvinas y se notaba claramente que estaba alcoholizado y bastante sacado. "Algo debe haber pasado por lo que no se quedó", reflexionó el joven con bronca. Después del impacto, Ignacio sufrió la peor parte: se le salió la clavícula y quedó con varios raspones, pero sin perder la cabeza ayudó a su novia que solo se llevó heridas leves y unos raspones.
Lo que más indigna a Ignacio no es el choque en sí, sino la falta total de humanidad del conductor que se preocupó más por su auto que por las personas heridas. En el video que captaron las cámaras de seguridad se escucha como el tipo dice: "Cómo vas a venir así, huevón, cómo vas a venir así, me hiciste pi** el auto, boludo", para luego darse vuelta y salir rajando por Malvinas Argentinas hacia el norte, dejando todo hecho un desastre y a los pibes sin auxilio.
Un testigo intentó seguirlo en su camioneta, pero el chabón logró escaparse. "Me imagino que el vago debe ser de la zona, porque se perdió rápido", comentó Ignacio. "Lo de menos es la moto, lo que más me importa es el hecho de que se haya ido, de la poca empatía y humanidad que tuvo.