Se arma el revuelo: Organismos internacionales se vuelcan a analizar la movida de EE.UU. en Venezuela
El Consejo de Seguridad de la ONU y la OEA se pusieron el buzo para discutir la jugada de Washington en Caracas, mientras en la región las opiniones están más divididas que nunca.
Este lunes, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas va a dar que hablar con una reunión clave, impulsada por la movida de Colombia y con el respaldo sólido de Rusia y China. Este organismo, que tiene a 15 países adentro, ya había estado en alerta en octubre y diciembre por los cruces cada vez más tensos entre Washington y Caracas.
Desde la propia Venezuela, el embajador ante la ONU, Samuel Moncada, salió con los tapones de punta, tirando sin vueltas: "Una guerra colonial" liderada por Estados Unidos para tumbar el sistema republicano venezolano y colocar "un gobierno títere" que facilite manejar sus ricos recursos, incluidas las mayores reservas petroleras del mundo. Además, explicó que EE.UU. cruzó la línea roja al violar la Carta de la ONU, que prohíbe el uso de la fuerza para rozar la independencia política o territorial de otro Estado.
Para meter más picante, la Organización de Estados Americanos (OEA) llamó a un Consejo Permanente extraordinario también para meter mano en el tema de Venezuela. La convocatoria vino de la mano con Colombia, que junto a España, Brasil, Chile, México y Uruguay se plantaron y rechazaron la acción de Estados Unidos.
El cierre de esta movida política tuvo su capítulo en un encuentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), aunque terminó sin que se ratificara una postura común. Fuentes confiables le contaron a la agencia EFE que nadie esperaba un consenso sobre la captura de Maduro y su señora ni sobre los bombardeos en las bases militares.
Este cónclave, pedido por Brasil y realizado por llamada, mostró la jugada dividida: mientras Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador) y Nayib Bukele (El Salvador) celebraron la caída de Maduro, los jefes de Brasil, Chile, Colombia y México tildaron la operación de inaceptable.
Pero la cosa sigue y no para. Estados Unidos mantiene su músculo militar en la región, con un ojo clavado en controlar barcos sospechosos de narcotráfico cerca de las costas venezolanas y del Pacífico latino, además de bloquear buques sancionados y hasta detener dos petroleros con crudo de por medio.
En medio de todo este lío, este lunes al mediodía, Nicolás Maduro tendrá que plantarse ante un juez en Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico y terrorismo. La movida también incluye a su esposa, Cilia Flores, quienes están detenidos desde el sábado en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.