Trump le tiró la puerta en la cara a Delcy Rodríguez tras la caída de Maduro
El expresidente de EE.UU. le lanzó una advertencia picante a la mandataria interina venezolana, exigiendo que abra la llave del petróleo o va a pagar caro, más que Maduro.
Donald Trump no se guardó nada y le soltó una advertencia de aquellas a Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela, después de que se confirmara la caída del mismísimo Nicolás Maduro. En una charla telefónica con la revista The Atlantic, el exmandatario le tiró sin anestesia: "Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro".
Según nos chusmearon desde la Agencia Noticias Argentinas, la Casa Blanca está dispuesta a tener buenas relaciones con el gobierno venezolano actual, pero con la condición firme y clarita de que cumplan con lo que ellos piden. ¿Qué piden? Nada más y nada menos que poner el petróleo venezolano al alcance de la inversión estadounidense y despejar el camino para meter mano en esos yacimientos gigantescos.
La cosa quedó todavía más picante cuando Rodríguez, confirmada al mando por el Tribunal Supremo y los mandos militares de Venezuela, contestó con un tono todo un desafío, asegurando que van a defender a rajatabla los "recursos naturales" del país. Pero como si fuese poco, Trump justificó el embrollo diciendo que Venezuela es un "país totalmente fallido", un verdadero desastre por donde se lo mire, y que es mejor que la reconstruyan desde cero y cambien el régimen, antes que seguir en este berenjenal.
¿Y qué significa esa amenaza tan filosa sobre el "precio muy alto" para Delcy Rodríguez? Es un mensaje clarito: si no se alinean con Washington, pueden esperar una intervención como la de Maduro, pero con más pólvora y sin cuartel. No se está hablando solo de jueguitos políticos, sino de la posibilidad de usar la fuerza militar o acciones legales que crucen fronteras para sacar del medio al chavismo que queda.
En definitiva, se viene una pulseada fuerte por los recursos venezolanos, y la advertencia de Trump no deja lugar a dudas: la pelota la tiene Delcy, y la presión está al mango para que se pongan las pilas y abran la puerta del petróleo, o van a tener que pagar el precio en serio.