Milei bancó la invasión de Trump y quiere sumarse a "la transición" en Venezuela
Mientras la Casa Blanca avanza con su plan en Venezuela sin pedir ayuda, el gobierno argentino blanqueó sus aspiraciones: colaborar en la transición y gestionar la repatriación del gendarme detenido Nahuel Gallo.
Apenas pasaron unas horas de la captura de Nicolás Maduro, y el canciller Pablo Quirno no tardó en dejar en claro cuál es la movida de la Rosada: trabajar codo a codo con Estados Unidos en una "transición democrática" en Venezuela. Pero claro, la idea no tiene mucho eco del lado de Donald Trump, que ya avisó que piensan gobernar el país sin la colaboración de nadie más.
En medio de todo, Javier Milei se llevó todas las miradas desde temprano. No sólo siguió el tema a full desde el gabinete, sino que salió a celebrar la incursión militar norteamericana en una entrevista. Entre los que estuvieron metidos en el tema a fondo, también destacaron la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el propio Quirno.
El jefe de la diplomacia fue clarito: la idea es que Venezuela recupere su libertad con la mano de Estados Unidos. "Queremos una transición democrática y que Venezuela esté lo más libre posible", expresó, aunque no dio precisiones en pleno desarrollo del conflicto. Trump, por su parte, apretó el ceño y fue contundente: "No queremos que nadie se involucre, nosotros vamos a gobernar el país hasta que logremos una transición apropiada y racional."
Mientras tanto, Quirno anticipó que van a priorizar la seguridad y el bienestar de los argentinos que viven allá, al mismo tiempo que prepararían facilidades para que los venezolanos que quieran volver a su tierra lo hagan sin complicaciones. La diáspora venezolana supera los 4 millones en el mundo, y en Argentina suman unos 225 mil, según Migraciones a enero de 2025.
Por su parte, Monteoliva puso en marcha medidas restrictivas contra ciudadanos venezolanos "vinculados al régimen": funcionarios, militares, empresarios relacionados con la gestión de Maduro y sancionados internacionalmente. Esta movida se dio justo cuando la Casa Blanca difundió la imagen del ex presidente detenido en el portaaviones Iwo Jima.
Un detalle que levantó el polvo en la Rosada fue la suerte de Nahuel Gallo, el gendarme detenido en Venezuela hasta el 2026. El Presidente lo mencionó dos veces y dijo estar "trabajando para buscar una salida", aunque sin dar precisiones. "Estamos redoblando los esfuerzos para tratar de que vuelva con vida", aseguró, sumando expectativas para las próximas semanas. Además, destacó que con el cambio de régimen "las chances de que sea más fácil son altas".
En su comunicado también sostuvo que "el régimen venezolano es internacionalmente responsable por su integridad física y su seguridad personal", mientras que las autoridades venezolanas lo acusan de espionaje. Tanto Quirno como Monteoliva prometieron meterle garra para su regreso. La ministra en X reclamó la liberación inmediata del gendarme "injustamente detenido". "Ningún argentino puede ser rehén de un régimen atravesado por la corrupción y el delito", sentenció.
Por otro lado, desde La Libertad Avanza presentaron un proyecto para que la Cámara de Diputados respalde la captura y remoción de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Lo tildaron de "hito sin precedentes para América Latina" y esperan debatirlo en sesiones extraordinarias, que podrían ser convocadas en febrero. Esta jugada se suma al plan de discutir la reforma laboral y busca darle fuerza y visibilidad a la posición del bloque sin dejar solo a Milei en su alianza con Trump.