Picadas bajo la lupa: fuerte operativo policial en inmediaciones del Estadio del Bicentenario
En pleno barrio del Estadio San Juan del Bicentenario, la policía frenó un alboroto con un secuestro masivo de vehículos, un intento de fuga y un agente lastimado tras un violento enfrentamiento.
En la fresca madrugada del sábado, en las cercanías del Estadio San Juan del Bicentenario, justo sobre la transitada Ruta 40 en Pocito, la policía armó tremendo operativo para ponerle un freno a lo que parecía una fiesta peligrosa sobre ruedas.
Todo empezó con un llamado al 911 advirtiendo la chance de picadas clandestinas, esas carreras prohibidas que hacen que uno se agarre la cabeza. El comisario Ricardo Díaz, al frente de la movida desde la Dirección D7, contó que estaban dando vueltas con controles habituales, sobre todo de alcoholemia, cuando recibieron el informe. "Al llegar, nos encontramos con una marea de motos y algunos autos", comentó con cierta preocupación.
Las cosas se picaron cuando unos cuantos arrancaron a meterle bala para zafar, poniendo el pellejo de todos en juego. Pero la poli no se quedó de brazos cruzados: lograron embocar y detener diez vehículos, entre ellos un auto que recibió el arribo por andar con papeles truchos, y nueve motos que se quedaron sin ruedas en la zona lateral de la ruta.
Pero la cosa no terminó ahí, porque en el momento que labraban las multas, el dueño del auto y su viejo se pusieron pesados: primero con insultos y después con manos. Los policías aguantaron lo que pudieron, pero pusieron orden y terminaron deteniendo a los dos personajes. La fiscalía ya tomó cartas en el asunto y los involucrados están bajo lupa judicial.
El comisario aclaró que no está claro si esto fue la previa a las picadas o si ya estaban en plena carrera, porque varios escaparon a toda caña cuando vieron a la uniformada. Y aunque no saben si estos dos hombres tenían historial, eso se irá confirmando con el paso del tiempo.
Por último, no todo fue victoria para la policía: un efectivo terminó con un golpe en el pómulo y una fractura en el peroné, producto del forcejeo. Está en tratamiento, recuperándose después de esta noche de locura sobre ruedas.