Se renueva la Secretaría de Culto: Nahuel Sotelo dijo adiós y el "Chino" Caulo toma el timón
Nahuel Sotelo dejó su lugar para volver a la Legislatura bonaerense y en su reemplazo asoma Agustín Caulo, su mano derecha y figura clave de las "fuerzas celestiales".
En un giro que agitó las aguas del Ministerio de Relaciones Exteriores, Nahuel Sotelo presentó la renuncia a su puesto de secretario de Culto y Civilización para retomar su banca en la Legislatura bonaerense. La noticia se hizo oficial este viernes a través del Boletín Oficial, confirmando así que la posta será tomada por su fiel escudero, Agustín Caulo, que ya venía moviéndose cómo subsecretario y es conocido entre los suyos como "el Chino".
Desde el Gobierno no tardaron en destacar que "continúa el dos de Nahuel", para subrayar que la continuidad política dentro de la Secretaría está más firme que nunca. Ambos responden al influyente espacio que comanda Santiago Caputo, un jugador clave dentro del entorno y de la coalición.
Sotelo, que llegó al cargo allá por agosto de 2024 durante la era de Diana Mondino al mando del ministerio, resistió el cambio de guardia con los nuevos cancilleres Gerardo Werthein y luego Pablo Quirno. Con un estilo conservador y un pie bien plantado en sus creencias católicas, el funcionario supo tejer lazos importantes con la Casa Rosada, donde se lo consideraba parte del núcleo duro oficialista.
A su desembarco, reemplazó a Francisco Sánchez y hasta le metió mano al nombre del área para bautizarla como Secretaría de Culto y Civilización, dándole un toque más ambicioso que sólo "Culto". A sus 32 años, Sotelo estaba alineado con la facción de La Libertad Avanza llamada "Las Fuerzas del Cielo", que responde directamente a Caputo. No fue cualquier cosa conseguir un lugar en la lista libertaria en las elecciones bonaerenses de septiembre, en medio de una interna feroz que enfrentó a distintos sectores, pero él se bancó la parada y ahora camina de regreso al recinto donde ya fue diputado entre 2021 y 2024.
El nuevo protagonista que asoma, Agustín Caulo, mantiene el mismo perfil austero y católico que su antecesor, además de estrechos vínculos con la iglesia. Apodado "el Chino", antes de alcanzar la subsecretaría era director nacional de Culto Católico en Cancillería, lo que promete un paso sin muchas vueltas y en la misma sintonía.